La clave del éxito empresarial: delegar responsabilidades de manera eficiente

Lucía Garcés Galdeano, profesora Titular del Departamento de Gestión de Empresas de la Universidad Pública de Navarra (UPNA)

Imagen de Alexa en Pixabay 

una vez delegada la tarea, permitamos que la persona elegida trabaje de manera autónoma. Evitemos el monitoreo continuo y mostremos confianza en sus capacidades.

En el mundo empresarial, la capacidad de delegar responsabilidades de manera efectiva es una de las habilidades más valiosas que un gerente puede poseer. Delegar no solo beneficia a la empresa en términos de mejora de eficiencia económica y productividad, sino que alivia la carga de trabajo del gerente, y además también potencia la motivación y el crecimiento profesional del equipo. Pero ¿qué significa realmente delegar y cómo se puede hacer de manera eficiente?

¿Qué significa delegar responsabilidades?

Delegar responsabilidades implica asignar tareas, responsabilidad y autoridad a otros miembros del equipo para que puedan tomar decisiones e implementar acciones en nombre de la organización. Este proceso es fundamental para distribuir la carga de trabajo de manera equitativa y aprovechar al máximo las habilidades y el talento de todos los miembros del equipo.

La importancia de delegar y cómo hacerlo eficazmente.
Lucía Garcés

Estos son los pasos para delegar responsabilidades de una manera eficiente:

  1. Identificar las tareas delegables: no todas las tareas son aptas para delegar. Las tareas rutinarias o las tareas de investigación y recopilación de datos, o las que pueden ofrecer oportunidades de desarrollo profesional, son ideales para ser delegadas.
  2. Elegir a la persona adecuada: debemos asignar la tarea a alguien con las habilidades, experiencia e interés adecuados. Y también considerar las metas individuales de desarrollo profesional que pueden cumplirse con dicha tarea.
  3. Confianza y autonomía: una vez delegada la tarea, permitamos que la persona elegida trabaje de manera autónoma. Evitemos el monitoreo continuo y mostremos confianza en sus capacidades.
  4. Proporcionar instrucciones y objetivos claros: asegurémonos de que la persona comprende completamente la tarea, incluyendo los objetivos, plazos y recursos disponibles.
  5. Ofrecer apoyo y recursos: proporcionemos a la persona elegida los recursos necesarios y el apoyo adecuado para llevar a cabo la tarea, incluyendo formación específica y acceso a las herramientas necesarias para el buen desarrollo de la actividad.
  6. Establecer puntos de control y retroalimentación: programemos revisiones periódicas y ofrezcamos retroalimentación constructiva. Esto nos ayudará a identificar y resolver problemas temprano.
  7. Reconocimiento y evaluación: evaluemos los resultados una vez completada la tarea y proporcionemos reconocimiento por el trabajo bien hecho. Esto motiva a los empleados y refuerza la confianza en sus habilidades.

¿Por qué es importante delegar responsabilidades?

Desde el punto de vista del empleado, delegar responsabilidades tiene las siguientes ventajas:

  • Promueve la motivación y el compromiso: la delegación incrementa la motivación intrínseca y el compromiso al hacer que los empleados se sientan valorados y confiados para tomar decisiones.
  • Fomenta el desarrollo profesional: al ofrecer nuevas responsabilidades, se ayuda a los empleados a desarrollar nuevas habilidades y crecer profesionalmente.

Desde el punto de visa empresarial, delegar tiene estos efectos positivos:

  • Facilita el enfoque estratégico: permite a los gerentes enfocarse en tareas más estratégicas y de alto valor, mientras que las operativas son manejadas por otros miembros del equipo.
  • Mejora el uso del talento: la delegación permite que las tareas sean realizadas por aquellos que tienen las habilidades y el conocimiento más adecuados para ellas.
  • Mejora la productividad: una adecuada distribución del trabajo evita cuellos de botella y mejora la productividad general del equipo.
  • Facilita la adaptabilidad y flexibilidad: un equipo con tareas y responsabilidades bien distribuidas es más adaptable a los cambios y puede manejar mejor los cambios imprevistos.
  • Fomenta la innovación: delegar tareas y proyectos puede liberar la creatividad de los empleados, permitiéndoles abordar problemas y desafíos de manera innovadora impactando de manera positiva en la organización.

Consejos para delegar responsabilidades siendo gerentes

  • Conocer a nuestros equipo es fundamental: debemos comprender las fortalezas, debilidades, intereses y metas profesionales de cada miembro del equipo.
  • Comunicación clara: mantener una comunicación abierta y clara en todo el proceso de delegación es imprescindible. Hay que asegurarse de que todos entiendan sus roles y responsabilidades y evitar ambigüedades.
  • Empoderar al equipoo: debemos confiar en los empleados y darles la autonomía necesaria para tomar decisiones dentro de su ámbito de responsabilidad.
  • Ofrecer oportunidades de crecimiento: podemos utilizar la delegación como herramienta para el desarrollo profesional, asignando tareas que desafíen y desarrollen nuevas habilidades en nuestros empleados.
  • Practicar la tolerancia: hay que aceptar que habrá una curva de aprendizaje y que pueden ocurrir errores. Se pueden usar estos momentos como oportunidades de aprendizaje.
  • Brindar retroalimentación constructiva, de manera regular, para ayudar a los empleados a mejorar.
  • Reconocer el esfuerzo y el logro: valorar y reconocer públicamente el esfuerzo y los logros de nuestro equipo motiva a los empleados y refuerza la cultura de delegación efectiva.
  • Ajustar y aprender: evaluar regularmente el proceso de delegación y ajustar según sea necesario nos permite aprender de las experiencias y mejorar continuamente en nuestras habilidades de delegación.

Delegar responsabilidades es esencial para el éxito de cualquier organización. Al hacerlo de manera efectiva, los gerentes no solo alivian su propia carga de trabajo, sino que también fomentan un entorno de motivación y desarrollo para su equipo. La clave está en saber cuándo, cómo y a quién delegar, siempre manteniendo una comunicación clara y proporcionando el apoyo necesario. Además, asegura el uso óptimo del talento y prepara a la organización para el futuro mediante el desarrollo de habilidades de liderazgo en todos los niveles.


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Lucía Garcés Galdeano, Profesora Titular de Universidad. Departamento de Gestión de empresas, Universidad Pública de Navarra

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

En las reseñas online, valen más las palabras que las estrellas

The ConversationMiriam Alzate Barricarte, profesora Ayudante Doctora del Departamento de Gestión de Empresas de la Universidad Pública de Navarra (UPNA)

Imagen propia

Tiempo estimado de lectura 2 minutos

el texto de las reseñas se convierte en una importante fuente de información secundaria tanto para los consumidores, que se apoyarán en ellas para construir una imagen de marca, como para las empresas, quienes pueden saber qué percepciones tienen los consumidores sobre ellas.

Las reseñas online escritas por otros consumidores tienen un enorme poder cuando decidimos si adquirimos o no un producto o servicio.

Todas las estadísticas respaldan la importancia de estas opiniones en el comportamiento de los consumidores. Por ejemplo, la consultora británica BrightLocal publicó un informe a finales de 2023 que muestra que el 76 % de usuarios lee reseñas regularmente cuando está valorando un determinado producto o servicio. Solo un 2 % afirma no consultarlas nunca.

En esta línea, numerosos estudios han reconocido la influencia de estas reseñas en la compra de productos como libros, entradas de cine o a la hora de reservar hoteles.

La importancia de las palabras

Aunque cabría pensar que leer una reseña con 5 estrellas lleva a tener una mejor imagen del producto o servicio, esto no siempre ocurre. ¿Por qué? La principal razón es que la mayoría de las reseñas tienen 5 estrellas. Esto hace que los consumidores vayan más allá de la puntuación y se fijen en otros aspectos de la reseña, como el texto o las fotos.

Los consumidores consideran más o menos útiles las reseñas en función de cómo sea su texto. De hecho, el informe ya citado revela que los consumidores tienen mejor percepción del producto o servicio cuando la reseña está bien escrita, describe una experiencia positiva y es larga y detallada.

Varios autores revelan que las reseñas con un sentimiento extremo (o muy positivo o muy negativo) son más útiles que las neutras. Los atributos destacados sobre el producto o servicio en el texto de las reseñas también hacen que los futuros consumidores tengan una determinada imagen sobre ellos.

El avance de las herramientas de procesamiento de lenguaje natural (en inglés, NLP) ha hecho que numerosos estudios hayan comenzado a analizar la imagen de productos y marcas a través del texto del contenido generado por el usuario.

Explorando la imagen de marca a través de las reseñas

En la Universidad Pública de Navarra hemos realizado un estudio que demuestra el poder de las reseñas para las percepciones de marca. Aunque existen diversas técnicas de análisis textual de reseñas, hemos propuesto un procedimiento que es accesible para cualquier empresa, especialmente para aquellas que no tengan recursos suficientes para aplicar algoritmos de inteligencia artificial para el procesamiento de lenguaje.

La investigación propone un análisis textual basado en la herramienta LIWC, que ha sido validada en más de cien estudios con diferentes tipos de textos (redes sociales, noticias, blogs, etcétera). La herramienta proporciona de forma automática y con un coste monetario muy reducido, información sobre más de 90 variables relacionadas con el contenido de diferentes tipos de textos.

Una de las principales razones por las que las empresas no adoptan más algoritmos de IA es la “falta de personal capacitado / dificultad para ocupar los roles requeridos”. Ante esta situación, con nuestro estudio tratamos poner en valor un procedimiento al alcance de todos.

Por un lado, LIWC da información de aspectos objetivos del texto (número de pronombres personales, adverbios, adjetivos). Pero, además, permite conocer factores más subjetivos: las emociones positivas y negativas, el nivel de argumentación de la reseña o el grado de subjetividad expresado.

Caso de estudio: reseñas de cosméticos

Para realizar el análisis utilizamos una base de datos de 62 496 reseñas de una conocida tienda online de cosméticos. La base de datos está compuesta por todas las reseñas de una categoría de productos cosméticos que incluye 44 marcas diferentes.

Entre los resultados generales, se observó que la mayoría de las reseñas de la categoría de productos mostraba emociones positivas. Esto indica una satisfacción bastante alta con las marcas de cosméticos ofrecidas por la tienda.

Además, muchas reseñas hacían referencia a sensaciones (aspecto, olores, texturas) y a cuestiones como pertenencia, logro, poder y recompensa. Esto sugiere que los consumidores experimentan sentimientos como el prestigio o el reconocimiento social a la hora de usar estos productos.

¿Las empresas pueden usar las reseñas para entender su posicionamiento?

El posicionamiento de marca es una estrategia de marketing esencial para que una empresa se pueda diferenciar de la competencia y pueda establecer una imagen distintiva en la mente del consumidor.

Para conocer a través de las reseñas el posicionamiento de las diferentes marcas del estudio, utilizamos las variables psicológicas extraídas con la herramienta LIWC para construir un mapa de posicionamiento.

Este mapa, unido a un análisis de segmentación, mostró cuatro segmentos claros de marcas en la categoría de cosméticos.

Asociaciones con las que los consumidores relacionan a cada grupo de marcas a partir de las reseñas publicadas en la web.
Asociaciones con las que los consumidores relacionan a cada grupo de marcas a partir de las reseñas publicadas en la web.
Fuente: elaboración propia

Por tanto, esta investigación evidencia cómo el texto de las reseñas se convierte en una importante fuente de información secundaria tanto para los consumidores, que se apoyarán en ellas para construir una imagen de marca, como para las empresas, quienes pueden saber qué percepciones tienen los consumidores sobre ellas.

¿Qué beneficios puede aportar el análisis de los textos de las reseñas?

Aunque los resultados de este estudio son específicos del contexto de los cosméticos, el proceso es extrapolable a cualquier otro tipo de producto o servicio, así como a los beneficios que pueden tener las empresas al aplicar este proceso:

  1. Detectar si los consumidores asocian la marca con emociones positivas o negativas, lo que podría llevar a un mejor entendimiento de la satisfacción del cliente con la marca.
  2. Aumentar la lealtad del cliente reforzando las percepciones de la marca mediante estrategias de marketing adaptadas a sus clientes leales.
  3. Entender qué buscan los consumidores para así mejorar los productos existentes y lanzar nuevos productos.
  4. Analizar si la imagen percibida por los consumidores se alinea a la imagen que la marca quiere proyectar. Si no es así, las empresas pueden desarrollar estrategias para reposicionar su marca y conseguir diferenciarse de la competencia.

Miriam Alzate, Profesora universitaria en Investigación de Mercados, Universidad Pública de Navarra

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

Óxido nítrico: la molécula que mejora la salud cardiovascular y ayuda a las plantas a adaptarse al estrés

The ConversationThe ConversationJosé F. Morán, Catedrático e investigador del IMAB – Institute for Multidisciplinary Research in Applied Biology, Alfonso Cornejo, profesor Titular e investigador del INAMAT2 – Institute for Advanced Materials and Mathematics de la Universidad Pública de Navarra, Javier Buezo, Investigador Doctor, Marina Urra, investigadora Post-doctoral, y Víctor Martínez, profesor Honorario, todos ellos del área de Fisiología Vegetal del Departamento de Ciencias de la Universidad Pública de Navarra y Pedro López-Gómez, Técnico de I+D, Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Salamanca (IRNASA – CSIC) 

Imagen de PublicDomainPictures en Pixabay

Tiempo de lectura estimada cuatro minutos

El óxido nítrico (NO), una pequeña molécula gaseosa, incolora, soluble en agua y con una elevada reactividad, interviene como señalizador en muchas funciones clave en los organismos vivos. Es el denominado factor de relajación endotelial que hace que las arterias se relajen permitiendo el paso de la sangre en mayor medida, lo que explica que moléculas como la nitroglicerina o el nitroprusiato, que se descomponen fácilmente produciendo NO, se hayan utilizado tradicionalmente en episodios agudos de infarto. El descubrimiento de esta función del NO y su síntesis en animales fue motivo de concesión del premio Nobel de 1998.

Debido a esta capacidad para abrir los vasos sanguíneos, los atletas recurren a plantas que acumulan nitrato, como espinacas, berros y remolacha, puesto que las bacterias presentes en el sistema digestivo humano son capaces de producir óxido nítrico a partir de nitrato, mejorando el rendimiento deportivo. Por eso Jonas Vingegaard, ganador del reciente Tour de Francia, tomaba suplementos de zumos de verduras.

Además, el óxido nítrico señaliza la síntesis de bastantes sistemas antioxidantes en animales y plantas, en principio con una clara función de respuesta frente a diferentes tipos de estrés, y es también un señalizador de la erección masculina.

Por supuesto, también tiene su cara oscura. La combinación de óxido nítrico con ferroproteínas como las hemoglobinas produce el peligroso radical peroxinitrito, un potente inductor de inflamación y un agente tóxico y cancerígeno. Este radical peroxinitrito forma parte del modo de acción de los nitratos y nitritos que se añaden a las carnes procesadas como conservantes para evitar el crecimiento de microorganismos patógenos.

¿Cómo producen óxido nítrico los animales?

Los animales sintetizan esta molécula mediante la enzima óxido nítrico sintasa a partir de un aminoácido, la arginina. Las plantas, por el contrario, utilizan principalmente vías metabólicas reductivas a partir de compuestos oxidados inorgánicos como el nitrato mediante la actuación del enzima nitrato reductasa.

Hasta ahora, se desconocía cómo las plantas sintetizan NO en ausencia de nitrato en el medio de cultivo, por ejemplo cuando se usa amonio como fuente de nitrógeno. En esta situación, el óxido nítrico debía producirse a partir de aminoácidos.

A principios de siglo, se publicaron en importantes revistas varios estudios sobre el tema, que fueron luego retractados por no ser correctos. En 2004, la revista Science se hizo eco de estos reveses, reconociendo la importancia de encontrar está vía metabólica.

Aunque puede parecer trivial, desde hace muchos años se consideraba una cuestión no resuelta en biología y se sospechaba que su descubrimiento permitiría entender otros procesos esenciales en las plantas.

Misterio resuelto

En un reciente estudio, hemos descubierto que un tipo de compuestos orgánicos, las oximas (como la indol-3-acetaldoxima) pueden producir óxido nítrico en una reacción catalizada por el enzima peroxidasa, tanto in vitro (en tubos de ensayo) como in vivo (dentro de las células vivas de la planta).

Producción de óxido nítrico in vivo. Se muestran imágenes ejemplo tomadas con microscopio confocal de raíces de plantas mutantes de Arabidopsis thaliana (con las membranas en rojo). La producción de NO se observa como fluorescencia verde. Se puede observar que las plantas tratadas con indol-3-acetaldoxima (IAOx, imágenes inferiores) muestran más fluorescencia verde.
López-Gómez et al., 2024

Las flavinas presentes en todas las células vegetales estimulan el proceso, mientras que el peligroso radical libre superóxido, que también estimula la reacción, se desactiva evitando que dañe componentes de las células.

Auqnue el proceso es lento, todas las aldoximas estudiadas son capaces de producir óxido nítrico in vivo y señalizar, desde etapas incipientes del desarrollo vegetal, cambios de la estructura de la raíz aumentando significativamente el número de raíces laterales formadas.

Cambios en las raíces de la planta Medicago truncatula. Imágenes ejemplo de las raíces de M. truncatula crecidas 8 días bajo los efectos de Indol-3-acetaldoxima (IAOx), 2-metil butanaldoxima (ButOx), benzaldoxima (BenzOx) e Indol-3-acetaldehido (IAA). El donador de óxido nítrico Deta-NONOato (D-NOate) y el secuestrador de NO PTIO fueron utilizados como controles positivo y negativo, respectivamente. Se observa que las oximas y el control positivo aumentan el número de raíces laterales, mientras que el IAA y el secuestrador de óxido nítrico reducen el número de raíces laterales respecto al control.
López-Gómez et al., 2024

¿Qué trascendencia tiene este hallazgo?

Las oximas se han utilizado históricamente como antídotos frente a gases neurotóxicos, como por ejemplo el gas sarín usado como arma química, debido a su capacidad para recuperar la actividad del enzima acetilcolinesterasa de los tejidos nerviosos y que es bloqueada por estos gases.

Este nuevo trabajo muestra las oximas como una nueva familia de productores de óxido nítrico. Las aldoximas estudiadas forman óxido nítrico en pequeñas cantidades y todas son capaces de señalizar el crecimiento de raíces laterales, lo que podrá ayudar a modelar etapas del desarrollo vegetal y mejorar la tolerancia de las plantas en condiciones de estrés como la sequía, la deficiencia de nutrientes, las altas temperaturas o la tolerancia a la nutrición con amonio. El estudio de la nutrición amoniacal es importante si queremos evitar la pérdida de nitrógeno en suelos abonados con nitrato u optimizar el uso de los purines de ganadería en vez de utilizar fertilizantes nitrogenados producidos con gran consumo de combustibles fósiles.

La oximas están presentes tanto en plantas como en animales y como donadoras de óxido nítrico pueden tener su uso en enfermedades cardiovasculares y otras terapias. Además, nuestro equipo ha demostrado que la indol-3-acetaldoxima puede ser sustrato efectivo del enzima óxido nítrico sintasa de animales.

Todo esto apunta a que las oximas van a ser importantes candidatas a mejorar la práctica clínica y se podrán utilizar en el diseño de nuevos fármacos, tanto para tratar aquellas enfermedades en las que ya se utilizan donadores de óxido nítrico como otras en las que el óxido nítrico puede funcionar como un señalizador.

José Fernando Morán, Catedrático de Fisiología Vegetal, Universidad Pública de Navarra; Alfonso Cornejo Ibergallartu, Profesor Titular de Universidad, Universidad Pública de Navarra; Javier Buezo, Investigador sobre el rol de la pared celular en el estrés por amonio en plantas, Universidad Pública de Navarra; Marina Urra, Investigador postdoctoral en Fisiología Vegetal, Universidad Pública de Navarra; Pedro López-Gómez, Técnico de I+D, Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Salamanca (IRNASA – CSIC) y Víctor Martínez Merino, Profesor Honorario del Departamento de Ciencias, Universidad Pública de Navarra

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original

Lo que cuentan las nominadas al Óscar 2024

Con motivo de la próxima gala de los Premios Óscar, el 10 de marzo, le hemos pedido a diez expertos en los temas que trata cada una de las candidatas a Mejor Película que nos hagan una breve reseña sobre ellas. Estas son sus conclusiones.


Escribir sobre los estereotipos en American Fiction

La cuestión de la inclusividad en los Óscar está siendo un debate polémico en los últimos años. Que este año esté American Fiction entre las diez nominadas a mejor película parece una reflexión tan pertinente y, al mismo tiempo, irónica como lo es el propio film.

Basada en la novela Erasure de Percival Everett, la película plantea cuestiones como la inclusividad real que existe detrás de la representación estereotipada de una comunidad (en este caso la afroamericana) en el arte si dicha representación deja fuera a parte de dicha comunidad e incluso puede resultar ofensiva para quienes no se sienten identificados con ella.

Dos hombres y una mujer negros cargan cajas de cartón de mudanza mientras pasean por la calle.
Sterling K. Brown, Jeffrey Wright y Erika Alexander en una imagen de American Fiction, de Cord Jefferson. FilmAffinity

Es decir, ¿es una historia “negra” el relato de una familia afroamericana de clase media con una casa en la playa? ¿O solo lo es la de una banda violenta del gueto? “Es primordial escuchar a las voces negras ahora” se dice repetidamente en la película. Pero al mismo tiempo se cuestiona qué deben contar exactamente esas voces y quién tiene la autoridad moral para contar ciertas historias.

Esas son las preguntas que le surgen al protagonista, Thelonious Ellison, para las que la respuesta no puede ser –perdonen el juego de palabras– blanca ni negra. El propio Ellison llega a esa conclusión tras escribir una novela con la estereotipación que él desprecia. Sí, dicha representación no es realmente inclusiva; sí, esas historias pueden ser contadas y consumidas por personas ajenas a esa realidad. Pero también siguen siendo lo que la sociedad demanda.

Quizá, propone American Fiction, la pregunta pertinente no es tanto si la representación es necesaria, o si dicha inclusión es real o forzada, sino el porqué de esa demanda. ¿Podemos acallar nuestras conciencias mientras damos visibilidad a problemas reales pero estereotipados? Cada uno que juzgue por sí mismo.

Patricia San José Rico, profesora de Filología Inglesa especializada en el estudio del trauma en la literatura afroamericana contemporánea, Universidad de Valladolid.


No es ser inocente, sino probarlo en Anatomía de una caída

Bien podía la directora Justine Triet haber titulado su obra “Anatomía de un proceso” pues toda la cinta encierra una interesante reflexión sobre relevantes conceptos procesales: presunción de inocencia, garantías para entender el proceso y ser entendido en él, relevancia de la actividad probatoria, prueba indiciaria, acusación y defensa, principio in dubio pro reo (es decir, ante la duda, a favor del reo)…

Un hombre y una mujer discuten ante unas montañas.
Swann Arlaud y Sandra Hüller en un fotograma de Anatomía de una caída, de Justine Triet. IMDB

Prácticamente los 150 minutos de la película se centran en el juicio a Sandra, no solo juzgada por el hecho que se le imputa sino por todo: por su forma de entender la pareja, por su manera de vivir la maternidad, por sus preferencias sexuales, por su dedicación al trabajo…

Sandra debe demostrar su inocencia en un ejercicio de activa defensa, aunque en los ordenamientos modernos corresponda a la acusación la carga de probar la culpabilidad más allá de toda duda. El proceso contra Sandra se convierte en un lugar donde se analizan todos los aspectos de su vida y peculiar personalidad. Todo parece estar en su contra, porque la acusación sabe que, si no tiene éxito, no se producirá la condena.

Sin embargo, lo que queda probado en el juicio del filme no es su culpabilidad o inocencia, sino otra idea: no es lo que sabemos que somos, sino cómo aparecemos ante el juzgador.

Rosa Rodríguez Bahamonde, profesora de Derecho Procesal, Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.


El feminismo neoliberal de Barbie

Como milenial, he crecido jugando con Barbie. Por eso, al igual que muchas mujeres de mi generación, acudí a la sala de cine con curiosidad por comprobar cómo se las habría ingeniado Greta Gerwig, directora y coguionista de la película, para no caer en la perpetuación de un discurso patriarcal a la hora de representar a la muñeca de Mattel.

Una mujer vestida de rosa, de espaldas, saluda a un pueblo entero rosa.
Margot Robbie, de espaldas, en un fotograma de Barbie, de Greta Gerwig. FilmAffinity

La película sorprende por la capacidad de la directora para humanizar a Barbie, que deja de ser un objeto para convertirse en un sujeto sintiente. Gerwig acaba con el sueño ideal de Barbie, la despoja de su falsa alegría mostrando que los ideales de belleza y forma de vida que proyecta son inalcanzables.

¿Supone esta reconfiguración de Barbie la muerte del sueño americano? Quizás sí, pero lo cierto es que Gerwig no escapa a la reproducción de los ideales postfeministas y neoliberales centrados en la autosuperación y la creencia de que los problemas colectivos han de superarse individualmente. Es una buena película para echar unas risas mientras vemos cómo el capitalismo avanza y se reapropia de los últimos reductos de lucha social, como el feminismo.

María Medina-Vicent, profesora de Filosofía y estudiosa de la teoría política feminista, Universitat Jaume I.


La banalidad del mal de La zona de interés

La película refleja de forma diáfana el concepto “la banalidad del mal”, acuñado por Hannah Arendt en su libro sobre el nazi Adolf Eichmann. Lo hace a través de la actitud que adoptan los integrantes de la familia del comandante de Auschwitz durante la segunda guerra mundial, en un hogar idílico que prácticamente comparte pared con el campo de concentración.

Una mujer observa unas flores mientras se las enseña a un bebé que lleva en brazos.
Sandra Hüller en una escena de La zona de interés, de Jonathan Glazer, en el hogar de la familia protagonista pegado al campo de concentración. FilmAffinity

El director, Jonathan Glazer, concede todo el protagonismo a la vida cotidiana que transcurre, serena y apacible, a este lado de la alambrada, ignorando los gritos y sonidos de una máquina de tren que se perciben (porque nunca se ven) al otro lado del muro.

La escena de la esposa probándose un vestido de una mujer judía y pintándose los labios con una barra encontrada en el bolsillo de un abrigo de piel, o la diversión de uno de sus hijos pequeños jugando con muelas de oro, dejan patente la indiferencia de la familia, su frialdad y falta de compasión.

La banalidad del mal cobra fuerza igualmente en el comportamiento del marido, Rudolf Hoss, quien, carente de sensibilidad y conciencia moral, abusa sexualmente de una prisionera y se despreocupa por las consecuencias de sus deseos. Como si el exterminio y la incineración –que son sugeridos a través del humo incesante de la chimenea– no tuvieran que ver nada con él.

Francisco Javier Blázquez Ruiz, catedrático de Filosofía del Derecho, Bioética e Inteligencia Artificial, Universidad Pública de Navarra.


La responsabilidad de conocer el pasado en Los asesinos de la luna

Martin Scorsese nos plantea en Los asesinos de la luna un drama histórico ubicado en la Oklahoma de los años 20 que cuenta la historia de un crimen invisibilizado que se cometió en la nación Osage.

La película muestra algo de lo que la historia de los Estados Unidos no se ha ocupado demasiado y que no se enseña de forma generalizada: la expoliación capitalista y el colonialismo histórico salvaje hacia los pueblos originarios americanos.

Una pareja de un hombre caucásico y una mujer nativa americana se abrazan en medio de un campo.
Leonardo DiCaprio y Lily Gladstone en un fotograma de Los asesinos de la luna, de Martin Scorsese. FilmAffinity

Dar voz a este tipo de historias en la actualidad es parte de un movimiento social y cultural en auge. Sin embargo, sería bueno considerar estos relatos desde una perspectiva decolonial y narrarlos, otrora sesgados y minimizados, desde las propias comunidades con la voz de sus integrantes. Ya existen ejemplos en otros países del mundo.

La producción de este tipo de películas genera un impacto importante, pero lo es aún más la existencia de una reforma estructural en los currículos escolares de Historia, pues allí sigue existiendo un ensordecedor silencio al respecto.

Gonzalo Andrés García Fernández, historiador especializado en enseñanza de la historia, Universidad de Alcalá.


La soledad en Los que se quedan

Un profesor cascarrabias, un estudiante problemático y una jefa de cocina que ha perdido a su hijo en la guerra de Vietnam son “los que se quedan” durante la Navidad de 1970 en la Barton Academy, un internado de élite en Nueva Inglaterra (EE. UU.).

En la historia enseguida se evidencia la soledad de cada personaje, derivada de la carencia de relaciones interpersonales afectivas y significativas. La convivencia obligada de los tres es inicialmente explosiva y está cargada de emociones negativas de rabia y amargura –en el caso del profesor Hunham–, abandono y desamparo –en Angus, el estudiante– y duelo y tristeza –en Mary, la cocinera–.

Un adolescente, una mujer y un cincuentón hablan en la calle de noche.
Dominic Sessa, Da’Vine Joy Randolph y Paul Giamatti en un fotograma de Los que se quedan. FilmAffinity

Sin embargo, con el paso de los días, en el trato cotidiano y, especialmente, durante el furtivo viaje a Boston del profesor y el estudiante, las personas de esta obligada familia navideña se van abriendo a la comunicación, la empatía, la ayuda, la complicidad y el disfrute conjunto. La soledad va dejando paso al logro de, finalmente, tejer lazos afectivos de amistad, compromiso y preocupación por el bienestar del otro.

La película, hecha con gran sensibilidad, provoca la cercanía con los personajes y nos invita a pensar.

Inés Monjas Casares, profesora de Psicología, Universidad de Valladolid.


Ser director de orquesta en Maestro

Vivir con un genio no debe ser fácil, y sin duda Leonard Bernstein lo era. Su carismática personalidad y su enorme versatilidad le granjearon no solamente un merecido prestigio sino una popularidad inusual en el universo de la música clásica. Definido como un hombre del Renacimiento, destacó como director orquestal, dotado de una expresividad que, lamentablemente, en Maestro se torna en un histrionismo muy alejado de la elegancia natural del personaje.

Un hombre de pelo blanco y con camisa habla gesticulando con las manos.
Bradley Cooper como Leonard Bernstein en Maestro, también dirigida por él. FilmAffinity

Menos conocida es su obra compositiva, que combina lo popular con lo clásico, lo mundano con lo trascendente. Fue también un magnífico pianistadocente y escritor.

La película intenta retratar su ansia de no renunciar a nada en la vida, de explorar todas sus facetas, con el correspondiente impacto en su ámbito personal y en su matrimonio con Felicia Montealegre. Desafortunadamente, este retrato se torna en una injusta caricatura del personaje que desdibuja sus logros. Compensémoslo aprendiendo de sus maravillosos conciertos para jóvenes, que consiguieron generar en el gran público el amor por la música clásica que fue el centro de su vida.

Cristina Simón, profesora en IE University, musicóloga e investigadora de la organización de equipos en el mundo de las orquestas.


El dilema de Oppenheimer

Oppenheimer narra la historia de J. Robert Oppenheimer, un físico teórico cuyo papel fue crucial en el desarrollo de la primera bomba atómica durante del Proyecto Manhattan, un acontecimiento que marcó el comienzo de la era atómica. La película dirigida por Christopher Nolan se inspira en el libro biográfico de 2005 sobre el físico, Prometeo americano, escrito por Kai Bird y Martin J. Sherwin.

Un hombre con gafas observa a través de un ventanuco una luz blanca.
Cillian Murphy en un fotograma de Oppenheimer, de Christopher Nolan. FilmAffinity

Pero además aborda otro aspecto fundamental: la moralidad de los avances científicos. Oppenheimer se vio profundamente afectado por el poder destructivo de sus descubrimientos y comenzó a cuestionarse las implicaciones morales de su creación. Este dilema lo acompañó el resto de su vida: ¿acaso la bomba sería promotora de vida gracias a la energía nuclear, o se convertirá en el destructor del mundo?

Finalmente, Oppenheimer empleó su posición como asesor jefe en la creada Comisión de Energía Atómica para detener la expansión de armas nucleares.

Víctor Javier Llorente Lázaro, investigador en Mecánica de Fluidos y Matemática Aplicada, Universidad de Granada.


La mirada masculina en Pobres criaturas

Muchas conversaciones sobre Pobres criaturas giran alrededor de la pregunta de si el personaje de Bella Baxter es feminista. La película, desde luego, es muchas cosas: visualmente vibrante, entretenida y de una exquisitez estética que, efectivamente, acompaña a Bella en su viaje de asombro y autodescubrimiento. También es verdad que toca varios temas que el movimiento feminista ha reivindicado siempre: poner en evidencia el patriarcado y sus mecanismos, la lucha por la autonomía, la liberación del escrutinio social, etc.

Una mujer vestida con un traje amarillo y con los labios rojos mira al horizonte.
Emma Stone, protagonista de Pobres criaturas, de Yorgos Lanthimos. FilmAffinity

Sin embargo, Bella parece ser la enésima víctima de la mirada masculina, no solo de los personajes que la quieren poseer y controlar, sino también –y a pesar de todo– de los creadores de la película. Es una mirada que no ve a Bella como una mujer de carne y hueso, sino que la pone en un pedestal, venerada inicialmente como virgen, más adelante como prostituta feliz y finalmente como femme fatale inalcanzable. Eso sí, siempre empoderada y con agencia.

Este “empoderamiento” recuerda a las representaciones posfeministas del girl power de finales de los años 90 y los 2000. En la retórica posfeminista, la libre elección, como la que ostenta Bella, es simplemente un discurso que oculta nuevas formas de sexualización y cosificación de las mujeres jóvenes (guapas, cis-hetero, blancas y de clase media, por cierto).

Por esto, y muchas otras razones, Pobres Criaturas parece más una fantasía masculina, metida en un –maravilloso– embalaje de película de autor, que un film feminista.

Cilia Willem, profesora e investigadora, dirige la Unidad de Igualdad de la Universitat Rovira i Virgili.


Sentirse extranjera en Vidas pasadas

Vidas pasadas es una película magnífica que contiene emoción, reflexión y también algo de tristeza. Es una película sobre el amor y los espejismos del yo en una situación de migración internacional, sobre las vidas que pudieron ser y no fueron cuando uno se traslada a otro a país y deja el propio atrás.

Un hombre coreano mira a una mujer coreana delante de un tiovivo.
Yoo Teo y Greta Lee en un fotograma de Vidas pasadas, de Celine Song. FilmAffinity

La película, a través del personaje de la protagonista, Nora, habla de la experiencia de vivir entre dos mundos: el de origen, donde se creció, se aprendió el lenguaje y la cultura, y al que se perteneció; y el nuevo, el de acogida, al que los migrantes tienen que aprender a adaptarse, mientras, habitualmente, sufren rechazo y son representados de forma negativa, como extraños que no forman parte de la comunidad local y nacional.

Sin embargo, y a pesar de su belleza, Vidas pasadas no habla de la experiencia colectiva de la migración, sino sencillamente de una forma concreta de migrar e integrarse en la nueva sociedad. Es una forma significativa pero minoritaria: por elección y en buena situación económica.

A diferencia de los protagonistas, la mayoría de los inmigrantes en nuestros países son incorporados “en el fondo” de la estructura social, y deben vivir sus historias no solo entre dos mundos, sino desde condiciones de vida y trabajo tremendamente restrictivas y vulnerables.

Juan Iglesias Martínez, investigador y profesor del Instituto Universitario de Estudios sobre Migraciones, Universidad Pontificia Comillas.

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

¿Cuándo es necesario ayudar a los niños a socializar?

Titular de Universidad de Psicología Evolutiva y de la Educación, Universidad Pública de Navarra

Pablo tiene 8 años. Sus compañeros de clase, al principio, intentaron incluirlo en la pandilla. Pero al notar que Pablo no seguía las normas en los juegos, comenzaron a alejarse.

En el patio, cuando los niños se dividen en grupos para jugar, Pablo con frecuencia se encuentra solo, sin nadie con quien compartir sus momentos de recreo. A menudo es ignorado en los cumpleaños de sus compañeros, porque en una ocasión rompió la piñata y temen que pueda repetirse.

La falta de habilidades sociales de Pablo también se refleja en su incapacidad para reconocer las señales de otros niños cuando quieren compartir algo o expresar sus emociones.

Reconocer las señales sociales

Tareas cotidianas y tan habituales en el patio de la escuela como, por ejemplo, compartir o turnarse, que dependen de reconocer señales sociales, no son igual de obvias o sencillas para todo el mundo. Hay personas, como Pablo, que fallan en estas interacciones sociales básicas, lo que les puede llevar al aislamiento de sus compañeros, generando dificultades para hacer o conservar amigos y amigas.

¿Qué son las habilidades sociales?

Ser socialmente competente requiere una gran variedad de habilidades, y no se limita a un único estilo de personalidad o comportamiento. Un niño o niña socialmente competente puede adoptar diferentes enfoques según la situación y las necesidades del entorno. En la etapa infantil y juvenil, se puede establecer si un niño o joven es socialmente competente. Para ello debe cumplir una serie de requisitos:

  1. Reconoce la importancia del lenguaje corporal y la comunicación no verbal.
  2. Puede controlar sus emociones e impulsos.
  3. Tiene capacidad para analizar situaciones y comprender los puntos de vista de otras personas.
  4. Demuestra flexibilidad ante cambios de planes y circunstancias imprevistas.
  5. Puede predecir lo que sucederá en función de sus palabras y acciones.
  6. Puede responsabilizarse de sus actos.

Todas estas habilidades se desarrollan de manera progresiva a lo largo de la infancia y la adolescencia. Los niños pequeños, por ejemplo, pueden tener dificultades para controlar impulsos debido a su inmadurez. Si quieren un juguete que no es suyo pueden cogerlo sin pedir permiso al dueño del mismo. A medida que crecen y maduran, mejoran en estas habilidades, y antes de coger un juguete que no es suyo y que les gusta serán capaces de pedirlo por favor.

Funciones ejecutivas y su desarrollo

Llamamos funciones ejecutivas a un conjunto de habilidades cognitivas y neuropsicológicas que son necesarias para planificar, organizar, iniciar, dirigir y controlar comportamientos y tareas con el objetivo de alcanzar metas. Estas habilidades son esenciales para el funcionamiento ejecutivo del cerebro y están involucradas en procesos mentales superiores que nos permiten gestionar nuestra vida diaria de manera eficiente.

La corteza prefrontal.

Las funciones ejecutivas, que anatómicamente están asociadas principalmente con regiones de la corteza prefrontal del cerebro, incluyen diferentes dimensiones:

  1. Inhibición: Capacidad de controlar impulsos y detener respuestas automáticas inapropiadas.
  2. Flexibilidad cognitiva: Habilidad para cambiar el enfoque mental y adaptarse a nuevas situaciones o demandas.
  3. Memoria de trabajo: Capacidad de retener y manipular información en la mente durante un breve periodo.
  4. Planificación y organización: Habilidad para desarrollar un plan de acción, organizar tareas y llevar a cabo una secuencia de pasos de manera efectiva.
  5. Autocontrol emocional: Capacidad de regular las emociones y mantener la calma en situaciones desafiantes.
  6. Iniciación y finalización de tareas: Capacidad de comenzar una tarea de manera eficiente y llevarla a cabo hasta su finalización.

Hablamos de que existen disfunciones ejecutivas cuando aparecen dificultades en una o más de estas dimensiones, pudiendo interferir en la capacidad de una persona para funcionar de manera efectiva en la vida diaria.

Estas dificultades pueden manifestarse en diferentes trastornos del neurodesarrollo, entre ellos el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), trastornos del espectro autista (TEA) y lesiones cerebrales.


Qué supone la disfunción ejecutiva

Las investigaciones muestran que los niños y adolescentes con disfunción ejecutiva tienen más probabilidades de involucrarse en comportamientos socialmente inaceptables.

Pero las habilidades sociales, al igual que las habilidades académicas, pueden enseñarse explícitamente. Estos son algunos consejospara ayudar a los niños y adolescentes con dificultades.

1. Analizar, conversar y empatizar

Para abordar la resolución de problemas y discusiones, podemos seguir los siguientes pasos:

  1. Determinar la causa del problema. Observemos a los niños y niñas en diversas situaciones sociales (aulas, entrenamiento, juegos libres, fiestas de cumpleaños).
  2. Observar y anotar tanto las fortalezas como las debilidades sociales.
  3. Iniciar una conversación con ellos. Hacerles preguntas que demuestren que valoramos la percepción que la otra persona tiene del problema. Escucharlos, comprender su perspectiva y reconocer su dolor, enojo y sentimientos de tristeza.
  4. Juntos, decidir formas alternativas de manejar situaciones similares en el futuro.
  5. Animarles a practicar comportamientos alternativos con usted.
  6. Contar qué pasó después de que tuvimos la oportunidad de discutir acciones alternativas en una situación de la vida real para verificar: ¿las cosas están mejor esta vez? Si no, ¿qué más puedes probar?

2. Enseñar usando señales

Podemos diseñar señales simples que les permitan saber que necesitan detener o cambiar su comportamiento en una situación determinada. Por ejemplo, si sabemos cuándo dejar de hablar de un tema porque el oyente muestra desinterés, llamar su atención con cuidado tocándonos la nariz con el dedo índice o cruzando los brazos.

3. Generalizar habilidades

Ampliar las situaciones que requieren una habilidad particular para que sean más aplicables en general. Por ejemplo: “Hiciste un gran trabajo manejando tu enojo cuando tu hermano tomó prestados tus patines sin preguntar”. Esto ayuda a los niños y niñas que luchan con la flexibilidad cognitiva a aprender cómo aplicar comportamientos en diferentes situaciones.

4. Tener la mente abierta, incluso cuando es difícil

Puede resultar complicado permanecer neutrales cuando escuchamos a los niños y niñas quejarse de un trato “injusto”. Sin embargo, es importante abrirse, expresar sus inquietudes y ofrecer ayuda.

Por ejemplo, en lugar de decir “¿Por qué seguiste interrumpiendo?”, podemos preguntar “¿Crees que habría ayudado si le hubieras permitido terminar su historia?”

5. Estar ahí

Quizás lo más importante sea el estímulo y el apoyo constantes y continuos. Reconocer incluso las pequeñas mejoras y fortalecerlas. Los niños y adolescentes con problemas sociales tienden a tener una baja autoestima. Sin embargo, tampoco podemos hacer demasiados elogios, ya que pueden darse cuenta de la falta de sinceridad.

Un regalo para toda la vida

Las habilidades sociales impactan en casi todos los aspectos de la vida (académica, personal o laboral). El tiempo y el esfuerzo que dediquemos a ayudar a nuestros hijos será un regalo que durará toda su vida. Verlos desarrollar mejores habilidades sociales y establecer relacionales exitosas puede ser una de las experiencias más gratificantes en la crianza de los hijos e hijas para los padres y madres.

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

El acceso a internet debe ampliar el mundo de los niños, no limitarlo

Profesora asociada en facultad de Psicología. Área de conocimiento: Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológico. Departamento: CIENCIAS DE LA SALUD, Universidad Pública de Navarra

Los dispositivos tecnológicos se han integrado hasta tal punto en nuestra cotidianidad que algunos los califican de “caballos de Troya del siglo XXI”. Móviles, ordenadores y tabletas forman parte de la rutina diaria de niños, adolescentes, jóvenes y mayores. Estos aparatos se han instalado progresivamente y nos envuelven en una densa red que demanda nuestra atención constante y condiciona la comunicación interpersonal.

El yo digital coexiste en nuestra mente junto al yo analógico. Vivimos en un mundo colonizado por pantallas que nos seducen y nos introducen en una realidad virtual. Esto nos plantea la siguiente pregunta: ¿podemos coexistir con dos identidades?

Al mismo tiempo, participar en este mundo digital parece levantar un muro cada vez más alto con el mundo físico, generando distanciamiento y desencuentro con los demás.

Conectividad y aislamiento

Las relaciones interpersonales por internet tiene un impacto en nuestro comportamiento: en cómo nos vemos, nos sentimos y nos comunicamos. Además, el afán compulsivo por el mundo digital afecta negativamente al desarrollo del lenguaje en los más pequeños.

A pesar de esto, la mayoría de los padres sigue otorgando a sus hijos la potestad de utilizar dispositivos electrónicos, ya sea un móvil, una tableta o una videoconsola.

En España, el uso de las TIC en los hogares con hijos está cada vez más extendido y los datos indican que la conexión a internet es prácticamente universal.

De una manera paradójica, mientras algunos niños tienen “demasiado” acceso a internet a edades muy tempranas, también hay millones de niños que no están beneficiándose de las ventajas de internet.

Por ejemplo en América Latina, estos procesos de transformación digital se generan en un contexto de desigualdad histórica y estructural. Las divisiones digitales también reflejan las brechas económicas predominantes, lo que amplifica las ventajas de los niños de los entornos más ricos y no ofrece oportunidades a los niños más pobres y desfavorecidos.

Uso de internet, evolución. Red Kids Online América Latina suscrito por la CEPAL y la Oficina Regional para América Latina y el Caribe del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

 

Momento clave del desarrollo

Los humanos ampliamos nuestro ámbito de interacción progresivamente: los bebés empiezan a abrirse y a interesarse por lo que sucede a su alrededor entre el sexto mes y primer año de vida. En este momento, la relación que han establecido con sus padres y referentes afectivos les permite empezar a integrar en su mente al otro como si fuese un sujeto interno, con el que puede compartir sus experiencias.

Es entonces cuando emerge la “acción conjunta”: la capacidad de coordinar la atención con otra persona en relación con un objeto o una situación. Esta habilidad le permite al bebé seguir la dirección iniciada por la mirada, un giro de cabeza o un gesto con el dedo realizado por otra persona. Estas conductas en los más pequeños serán cruciales para el desarrollo de la comunicación social.

Este proceso se está viendo afectado por el aumento de menores conectados en línea, que se está produciendo en todos los países del mundo. Aunque la Organización Mundial de la Salud prohíbe la exposición a las pantallas antes de los 2 años, existen dudas razonables sobre si los padres son conscientes de los riesgos que conlleva el uso continuo de los denominados “chupetes digitales”. Estudios recientes de UNICEF nos alertan sobre la violencia silenciada que millones de niños y niñas reciben a través de estos dispositivos en todo el mundo.

Entorno social y desarrollo del lenguaje

Desde la perspectiva de la psicología constructivista de Lev Vygotsky, el desarrollo individual de un ser humano no puede entenderse sin considerar el entorno social. Un aprendiz es un ser insertado en un contexto social, no aislado de la comunidad.

¿Cómo imaginamos actualmente el impacto tecnológico en el desarrollo mental de un aprendiz del siglo XXI? ¿Y qué ocurre con estas teorías consolidadas en el desarrollo de la mente y del intelecto?

El psiquiatra y neurocientífico Manfred Spitzer, dedicado al estudio del cerebro, lleva años alertando sobre los riesgos de las nuevas tecnologías. En Corea del Sur, por ejemplo, se descubrió en 2010 que el 12 % de todos los escolares eran “adictos a Internet”. En este país, hace ya 13 años que surgió el término “demencia digital” para referirse a las consecuencias que puede haber en el cerebro por el uso de los medios tecnológicos porque es como cualquier otro músculo: si se usa, crece, si no, se atrofia.

En el mismo sentido inciden numerosas investigaciones de expertos que alertan sobre los riesgos potenciales en el neurodesarrollo y problemas de aprendizaje asociados al mal uso de las tecnologías. Y uno de los trastornos más comunes que pueden generar las redes tecnosociales es el trastorno del lenguaje, con todas sus implicaciones.

Aportaciones de la neurociencia

Las neurociencias han contribuido de manera significativa al estudio de la patología en el área del lenguaje. Sus investigaciones han clarificado y definido los mecanismos implicados en las funciones cognitivas y lingüísticas. A partir de ellas sabemos que el lenguaje es una función superior del cerebro cuyo desarrollo se sustenta, por un lado, en una estructura anatómica-funcional genéticamente determinada y, por otro, en el estímulo verbal proporcionado por el entorno.

Precisamente, estas estructuras neurológicas son responsables del procesamiento de los sonidos así como de que podamos evocar palabras y conjugar verbos funcionales. La estimulación de esta red neurológica permite adquirir fortalezas lingüísticas para lograr un adecuado desarrollo del lenguaje que tiene relación directa con el entorno social. Pero ¿qué puede ocurrir si la estimulación proviene de un dispositivo tecnológico de manera excesiva e incontrolada?

Es importante tener presente en todo momento que uno de los efectos adversos del uso irresponsable de las tecnologías es que los niños y niñas pueden volverse adictos y dependientes, lo cual puede resultar en un déficit en el lenguaje debido a la falta de comunicación con los demás.

Destrezas digitales

Los padres y madres que deben atender y educar a sus hijos en la era digital se enfrentan a una dicotomía. Por una parte, según destacan algunas investigaciones recientes, los usos ventajosos de internet dependen en gran medida de las habilidades digitales de los ciudadanos. Estos estudios instan a generalizar mejores prácticas y a establecer mecanismos de protección y control de acceso seguro a internet.

Y no cabe duda de que, en este contexto de cambios tecnológicos permanentes, los educadores no pueden cerrar las puertas a la transformación digital. Los menores y los jóvenes deben adquirir y desarrollar competencias digitales para poder afrontar y superar los desafíos de esta era social tan compleja como líquida. Por lo tanto, es necesario educar en alfabetización digital.

Sin embargo, es preciso también establecer límites. Es necesario alejar a los menores del contacto permanente con internet y evitar que acaben dependiendo del manejo y volviéndose adictos a la pantalla, lo cual resulta claramente perjudicial para su neurodesarrollo.

En conclusión, las buenas prácticas en la educación digital representan un gran desafío tanto para las familias como para las instituciones educativas. Saber hacer un uso adecuado de las nuevas tecnologías se vuelve tan relevante como urgente.

Entre tanto, no debemos olvidar la advertencia de uno de los mayores analistas del lenguaje, Ludwig Wittgenstein, cuando afirmaba con claridad y contundencia:

“Los límites de mi mundo son los límites de mi lenguaje”. Tractatus lógico–filosófico.

Intentemos que las tecnologías e internet amplíen nuestro mundo sin limitarlo.

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

¿Por qué el cuerpo humano no tiene toma de tierra?

Profesor Titular de Universidad del Departamento de Ingeniería Eléctrica, Electrónica y Comunicación. Área de especialización: Ingeniería Biomédica, Universidad Pública de Navarra.

En el cuerpo humano no existe una toma de tierra. Es decir, no hay ninguna localización donde se registre un “0 voltios”.

La toma de tierra es obligatoria en la mayoría de las instalaciones eléctricas, y también en la mayoría de los electrodomésticos, desde neveras hasta hornos eléctricos. La toma de tierra permite la descarga de la corriente eléctrica hacia la tierra de manera segura y que la máquina no se estropee si hay una sobrecarga.

Podemos vivir sin ello. De eso, hay pruebas. Pero ayudaría tenerlo, porque carecer de toma de tierra implica que no tenemos una referencia clara para medir la actividad eléctrica del corazón, de los músculos o del cerebro.

La razón por la que no tenemos toma de tierra es porque el cuerpo humano tiene la particularidad de ser, al mismo tiempo, generador y un conductor de electricidad. Somos biológicamente eléctricos.

Por un lado, las células del corazón, las de los músculos y las del cerebro son excitables, funcionan como fuentes generadoras de electricidad. Pero es que, además de generarla, nuestros tejidos son capaces de conducir a las mil maravillas la corriente eléctrica.

Debido a estos dos factores, en cualquier parte del cuerpo existe un potencial eléctrico (voltaje) distinto de cero.

Un gran potencial

La fuente generadora eléctrica más importante del cuerpo humano son las fibras musculares y las neuronas. La actividad eléctrica del músculo cardiaco, el corazón, es la que más se mide rutinariamente en los electrocardiogramas. Los impulsos eléctricos generados por el miocardio estimulan el latido (contracción) del corazón.

El potencial eléctrico que generan los tejidos se puede registrar en puntos muy alejados de la fuente. Por ejemplo, el dipolo que se forma en las paredes del corazón genera un potencial eléctrico que se puede registrar en las muñecas y los pies.

Así, en cualquier parte de nuestro organismo hay actividad eléctrica, resultado de la suma de los potenciales lejanos que emanan de cada dipolo.

Si nos atraviesa un rayo

Nuestro cuerpo, ya lo hemos avanzado, es un buen conductor de electricidad. Todos los tejidos, en mayor o menor medida, son conductivos. Los huesos y la grasa son peores conductores que los músculos, pero también son capaces de transmitir la electricidad. Esto se ve claramente cuando un rayo alcanza de lleno a una persona y toda la corriente del rayo atraviesa el cuerpo de esa persona.

Existe otro factor a tener en cuenta: el cuerpo es también una antena receptora capaz de captar ruido de fuentes electromagnéticas. Con el inconveniente de que este “ruido” afecta a las mediciones. Los electrodos de un registro captan señales de fuentes de ruido como el generado en la interfaz electrodo-piel, el ruido de acoplamiento capacitivo, el ruido de los componentes electrónicos o el de los artefactos de la respiración a las que pueden estar conectados si necesitan ventilación mecánica.

En resumen, el cuerpo produce actividad eléctrica (por ser un generador de electricidad) y capta ruido (por ser una antena), que se pueden registrar en cualquier parte del cuerpo (por ser un conductor de electricidad). Y todo esto hace que no se registren 0 voltios en ninguna parte del cuerpo, incluso cuando la persona está completamente relajada.

¿Cómo se soluciona el problema de la toma de tierra?

No se puede conocer a priori cuál es el potencial en cada parte del cuerpo, y este potencial puede variar de sitio en sitio. Esto supone un problema práctico evidente: al no existir un potencial de referencia constante y conocido, la medición de la actividad eléctrica de un músculo (o del corazón y el cerebro) no es trivial. Por ejemplo, no se puede medir la actividad eléctrica del corazón colocando un simple electrodo sobre el tórax puesto que este electrodo registraría electricidad no sólo del corazón, sino de otros músculos y de fuentes de ruido.

La estrategia habitual para resolver el problema de la “referencia a tierra”  es detectar la señal colocando dos electrodos en configuración bipolar. En la configuración bipolar, la señal se registra en dos localizaciones del cuerpo distintas (mediante dos electrodos, E1 y E2), después se resta (VE2 – VE1), y por último se amplifica esta diferencia de potencial.

Gracias a esta amplificación diferencial, el problema de la “referencia a tierra” desaparece, puesto que cualquiera que sea este potencial de referencia, al ser común a ambos electrodos, se elimina al hacer la resta de los potenciales captados por los dos electrodos (VE2 – VE1).

El electrocardiograma (EGG) es una de las pruebas más útiles y realizadas en la actualidad. Que en el cuerpo humano no exista una toma de tierra no ha impedido que la actividad eléctrica de nuestras células se pueda detectar de un modo fiable. Solo necesitamos utilizar varios electrodos situados sobre la piel. Así que podemos estar tranquilos (a menos que nos caiga un rayo).

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

El acceso a internet debe ampliar el mundo de los niños, no limitarlo

Ana Mónica Chérrez Bermejo, Profesora asociada en facultad de Psicología. Área de conocimiento: Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológico. Departamento: Ciencias de la Salud, Universidad Pública de Navarra.

Los dispositivos tecnológicos se han integrado hasta tal punto en nuestra cotidianidad que algunos los califican de “caballos de Troya del siglo XXI”. Móviles, ordenadores y tabletas forman parte de la rutina diaria de niños, adolescentes, jóvenes y mayores. Estos aparatos se han instalado progresivamente y nos envuelven en una densa red que demanda nuestra atención constante y condiciona la comunicación interpersonal.

El yo digital coexiste en nuestra mente junto al yo analógico. Vivimos en un mundo colonizado por pantallas que nos seducen y nos introducen en una realidad virtual. Esto nos plantea la siguiente pregunta: ¿podemos coexistir con dos identidades?

Al mismo tiempo, participar en este mundo digital parece levantar un muro cada vez más alto con el mundo físico, generando distanciamiento y desencuentro con los demás.

Conectividad y aislamiento

Las relaciones interpersonales por internet tiene un impacto en nuestro comportamiento: en cómo nos vemos, nos sentimos y nos comunicamos. Además, el afán compulsivo por el mundo digital afecta negativamente al desarrollo del lenguaje en los más pequeños.

A pesar de esto, la mayoría de los padres sigue otorgando a sus hijos la potestad de utilizar dispositivos electrónicos, ya sea un móvil, una tableta o una videoconsola.

En España, el uso de las TIC en los hogares con hijos está cada vez más extendido y los datos indican que la conexión a internet es prácticamente universal.

De una manera paradójica, mientras algunos niños tienen “demasiado” acceso a internet a edades muy tempranas, también hay millones de niños que no están beneficiándose de las ventajas de internet.

Por ejemplo en América Latina, estos procesos de transformación digital se generan en un contexto de desigualdad histórica y estructural. Las divisiones digitales también reflejan las brechas económicas predominantes, lo que amplifica las ventajas de los niños de los entornos más ricos y no ofrece oportunidades a los niños más pobres y desfavorecidos.

Acceso a internet en el hogar en América latina. Red Kids Online América Latina suscrito por la CEPAL y la Oficina Regional para América Latina y el Caribe del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

 

Lo que está claro es que conectarse a internet cambia la infancia y que los jóvenes (de 15 a 24 años) son el grupo de edad más conectado. En todo el mundo, el 71 % está en línea, en comparación con el 48 % de la población total. Los niños y adolescentes menores de 18 años representan aproximadamente uno de cada tres usuarios de internet en todo el mundo.

 

Uso de internet, evolución. Red Kids Online América Latina suscrito por la CEPAL y la Oficina Regional para América Latina y el Caribe del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

Momento clave del desarrollo

Los humanos ampliamos nuestro ámbito de interacción progresivamente: los bebés empiezan a abrirse y a interesarse por lo que sucede a su alrededor entre el sexto mes y primer año de vida. En este momento, la relación que han establecido con sus padres y referentes afectivos les permite empezar a integrar en su mente al otro como si fuese un sujeto interno, con el que puede compartir sus experiencias.

Es entonces cuando emerge la “acción conjunta”: la capacidad de coordinar la atención con otra persona en relación con un objeto o una situación. Esta habilidad le permite al bebé seguir la dirección iniciada por la mirada, un giro de cabeza o un gesto con el dedo realizado por otra persona. Estas conductas en los más pequeños serán cruciales para el desarrollo de la comunicación social.

Este proceso se está viendo afectado por el aumento de menores conectados en línea, que se está produciendo en todos los países del mundo. Aunque la Organización Mundial de la Salud prohíbe la exposición a las pantallas antes de los 2 años, existen dudas razonables sobre si los padres son conscientes de los riesgos que conlleva el uso continuo de los denominados “chupetes digitales”. Estudios recientes de UNICEF nos alertan sobre la violencia silenciada que millones de niños y niñas reciben a través de estos dispositivos en todo el mundo.

Entorno social y desarrollo del lenguaje

Desde la perspectiva de la psicología constructivista de Lev Vygotsky, el desarrollo individual de un ser humano no puede entenderse sin considerar el entorno social. Un aprendiz es un ser insertado en un contexto social, no aislado de la comunidad.

¿Cómo imaginamos actualmente el impacto tecnológico en el desarrollo mental de un aprendiz del siglo XXI? ¿Y qué ocurre con estas teorías consolidadas en el desarrollo de la mente y del intelecto?

El psiquiatra y neurocientífico Manfred Spitzer, dedicado al estudio del cerebro, lleva años alertando sobre los riesgos de las nuevas tecnologías. En Corea del Sur, por ejemplo, se descubrió en 2010 que el 12 % de todos los escolares eran “adictos a Internet”. En este país, hace ya 13 años que surgió el término “demencia digital” para referirse a las consecuencias que puede haber en el cerebro por el uso de los medios tecnológicos porque es como cualquier otro músculo: si se usa, crece, si no, se atrofia.

En el mismo sentido inciden numerosas investigaciones de expertos que alertan sobre los riesgos potenciales en el neurodesarrollo y problemas de aprendizaje asociados al mal uso de las tecnologías. Y uno de los trastornos más comunes que pueden generar las redes tecnosociales es el trastorno del lenguaje, con todas sus implicaciones.

Aportaciones de la neurociencia

Las neurociencias han contribuido de manera significativa al estudio de la patología en el área del lenguaje. Sus investigaciones han clarificado y definido los mecanismos implicados en las funciones cognitivas y lingüísticas. A partir de ellas sabemos que el lenguaje es una función superior del cerebro cuyo desarrollo se sustenta, por un lado, en una estructura anatómica-funcional genéticamente determinada y, por otro, en el estímulo verbal proporcionado por el entorno.

Precisamente, estas estructuras neurológicas son responsables del procesamiento de los sonidos así como de que podamos evocar palabras y conjugar verbos funcionales. La estimulación de esta red neurológica permite adquirir fortalezas lingüísticas para lograr un adecuado desarrollo del lenguaje que tiene relación directa con el entorno social. Pero ¿Qué puede ocurrir si la estimulación proviene de un dispositivo tecnológico de manera excesiva e incontrolada?

Es importante tener presente en todo momento que uno de los efectos adversos del uso irresponsable de las tecnologías es que los niños y niñas pueden volverse adictos y dependientes, lo cual puede resultar en un déficit en el lenguaje debido a la falta de comunicación con los demás.

Destrezas digitales

Los padres y madres que deben atender y educar a sus hijos en la era digital se enfrentan a una dicotomía. Por una parte, según destacan algunas investigaciones recientes, los usos ventajosos de internet dependen en gran medida de las habilidades digitales de los ciudadanos. Estos estudios instan a generalizar mejores prácticas y a establecer mecanismos de protección y control de acceso seguro a internet.

Y no cabe duda de que, en este contexto de cambios tecnológicos permanentes, los educadores no pueden cerrar las puertas a la transformación digital. Los menores y los jóvenes deben adquirir y desarrollar competencias digitales para poder afrontar y superar los desafíos de esta era social tan compleja como líquida. Por lo tanto, es necesario educar en alfabetización digital.

Sin embargo, es preciso también establecer límites. Es necesario alejar a los menores del contacto permanente con internet y evitar que acaben dependiendo del manejo y volviéndose adictos a la pantalla, lo cual resulta claramente perjudicial para su neurodesarrollo.

En conclusión, las buenas prácticas en la educación digital representan un gran desafío tanto para las familias como para las instituciones educativas. Saber hacer un uso adecuado de las nuevas tecnologías se vuelve tan relevante como urgente.

Entre tanto, no debemos olvidar la advertencia de uno de los mayores analistas del lenguaje, Ludwig Wittgenstein, cuando afirmaba con claridad y contundencia:

“Los límites de mi mundo son los límites de mi lenguaje”. Tractatus lógico–filosófico.

Intentemos que las tecnologías e internet amplíen nuestro mundo sin limitarlo.

 

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

 

 

La ciencia sí es cultura

Ignacio López-Goñi, miembro de la SEM (Sociedad Española de Microbiología) y Catedrático de Microbiología, Universidad de Navarra; Javier Armentia, Astrofísico y director del Planetario de Pamplona, Planetario de Pamplona y Joaquín Sevilla, Catedrático de Tecnología Electrónica, Universidad Pública de Navarra.

Este mes de noviembre se celebra el mayor evento anual de divulgación y comunicación social de la ciencia en Europa: las semanas de la ciencia y la tecnología, que ofrecen cientos de actividades para acercar la investigación a la sociedad y, en particular, a la gente más joven.

La cultura nos representa, es el armazón de conocimientos, gustos y costumbres en el que nos reconocemos y con el que disfrutamos. La ciencia es parte de la gran aventura intelectual del ser humano, fruto de su curiosidad y del intento de representar y entender el mundo en el que vivimos. Y como producto del pensamiento humano, la ciencia es un componente esencial de la cultura. Porque la ciencia no es una actividad extraña a la vida y, por tanto, sus respuestas también son de carácter cultural.

Los avances científicos han impulsado el progreso y han moldeado nuestra cultura en términos de cómo vivimos, trabajamos y nos relacionamos. Más aún, las ideas científicas, a veces de modo velado, han condicionado profundamente las ideas sociales.

Es absurdo que el mejor conocimiento disponible sobre cómo funciona el mundo quede fuera del concepto de cultura. Es algo tan evidente que, en vez de explicarlo, parece más necesario analizar por qué esa consideración no está generalizada.

Una división inexplicable

La tradicional división de la educación en ciencias y humanidades (¡como si la ciencia no fuera humana!) puede sugerir que unas forman parte de la cultura y las otras son “otra cosa”. Pero la realidad es que el conocimiento detallado y disciplinar de la historia del arte, de la lingüística o de las lenguas clásicas, por ejemplo, es tan propio de los especialistas como el de la física, la geología o las neurociencias.

La ciencia no solo se limita a laboratorios y a gente del mundo académico, sino que está presente en todos los aspectos de nuestra vida. Y del mismo modo que una persona culta conoce y disfruta del arte o la literatura, conocerá y disfrutará de una visión panorámica de la historia del universo, de las peculiaridades del comportamiento animal o de cómo funciona una célula.

A nadie le parece extraño, más bien al contrario, saber quién fue Velázquez y admirar sus cuadros sin ser un especialista historiador del arte. Pues tampoco hay que ser una persona experta o erudita para conocer quienes fueron Darwin o Curie.

La naturaleza no tiene la culpa de los planes de estudio. La realidad no entiende de ciencias o de humanidades. El mundo se nos presenta para conocerlo, entenderlo y cambiarlo mediante todas las herramientas de que dispongamos.

Además, la ciencia no solo proporciona un conocimiento empírico, sino que también plantea preguntas éticas y filosóficas, debates que son parte integral de nuestra cultura y sociedad.

Quién difunde la cultura científica

La existencia de instalaciones de cultura científica como museos de ciencias o planetarios no es nueva. Desde el año 2007, la mayoría de los centros de investigación y universidades han promovido las Unidades de Cultura Científica que son hoy en día uno de los principales agentes en la difusión y divulgación de la cultura ciencia y la innovación.

Además, en la última década se ha hecho un considerable esfuerzo por añadir al panorama cultural una oferta científica cada vez más variada y, por qué no decirlo, alejada del estereotipo de seriedad y torre de marfil que tradicionalmente ha tenido. Programas de televisión como Órbita Laika, compañías de monólogos científicos humorísticos como Big Van Ciencia o espectáculos escénicos como Naukas son algunos ejemplos.

Este tipo de actividades culturales de divulgación científica permiten que el público en general se involucre en la exploración del mundo natural y comprenda cómo la ciencia contribuye a nuestro entendimiento del mundo.

Y la ciencia sirve también como fuente de inspiración para la creatividad artística.

Una semilla fecunda

Las personas que nos dedicamos a diario a tareas de divulgación científica vivimos convencidas de que “la ciencia es cultura” pero en la sociedad en general sigue sin ser algo suficientemente aceptado.

Por eso es tan urgente incrementar la cultura científica de la población. La información científica es una fecundísima semilla para el desarrollo social, económico y político de los pueblos. La complicidad entre los científicos y el resto de los ciudadanos es una excepcional celebración de la democracia.

Pero, además, esa nueva cultura contribuiría a frenar las supercherías disfrazadas de ciencia, aumentaría la capacidad crítica de los ciudadanos, derribaría miedos y supersticiones…

En definitiva, haría a los seres humanos menos manipulables, más libres y más audaces.

Los enemigos a batir por la ciencia son los mismos que los de la filosofía, el arte o la literatura. Esto es, la incultura, el oscurantismo, la barbarie, la miseria, la explotación humana.

 

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

¿Cómo reducir la brecha de abandono escolar entre el alumnado de origen inmigrante y el resto?

Inmaculada Lizasoain Iriso, Profesora de Matemáticas, Universidad Pública de Navarra; Concepción González-Garcia, Profesora de Estadística e Investigación Operativa, Universidad Politécnica de Madrid (UPM); Esperanza Ayuga-Téllez, Profesora de Estadística Aplicada, Universidad Politécnica de Madrid (UPM); Jaione Abaurrea Larrayoz, Profesora en Didáctica de las Matemáticas, Universidad Pública de Navarra y José Víctor Orón Semper, Asesor educativo y formador de docentes, Universidad Francisco de Vitoria.

El 37,8 % del alumnado de origen inmigrante en España abandona los estudios de forma prematura. Este dato resulta más alarmante aún si se compara con el abandono entre el alumnado de origen nacional (en torno al 16 % según el estudio citado). Sin menospreciar los factores socieconómicos que explican en parte esta brecha, podemos estudiar qué decisiones es posible tomar desde los centros educativos para tratar al menos de reducirla.

En nuestro trabajo exploramos algunos aspectos organizativos de los centros que influyen en el éxito académico, analizando las puntuaciones obtenidas por el alumnado de 17 995 colegios de 79 países distintos en las evaluaciones internacionales PISA 2018.

La influencia del funcionamiento del centro

Además de estos resultados académicos, el programa PISA recogía algunos aspectos organizativos de los colegios participantes. Se preguntaba, por ejemplo, a sus equipos directivos por el tipo de prácticas de aprendizaje multicultural que realizaban o por las cuestiones de este tipo que trabajaban curricularmente (conocimiento de la diversidad cultural, apertura hacia experiencias interculturales, aprendizaje de lenguas extranjeras, pensamiento crítico, etc.). Además, el programa preguntaba a los colegios participantes por los criterios que utilizaban a la hora de agrupar al alumnado en diferentes clases o por el uso que daban a las evaluaciones académicas: si servían para clasificar al alumnado en distintas categorías o si, por el contrario, se utilizaban para orientar su aprendizaje y adaptar la enseñanza a sus necesidades. Entre otras cuestiones, se trataba también del modo en que el centro hacía uso de las evaluaciones externas o internas.

Agrupar alumnos por capacidades: un error

El estudio constató que los resultados empeoraban si se agrupaba al alumnado por capacidades en todas las asignaturas. En cambio, si la agrupación por capacidades se realizaba solo para algunas asignaturas, el rendimiento mejoraba de forma significativa.

En lo referente a estudiantes con una lengua materna distinta de la oficial, los resultados eran mejores cuando asistían a las clases ordinarias, recibiendo en horas extraordinarias una instrucción adicional dirigida a mejorar su conocimiento de la lengua oficial.

Se concluye, por tanto, que los resultados mejoran cuando se atienden las necesidades específicas del alumnado sin que este pierda su grupo natural de referencia: el aula.

Los mejores resultados se obtienen cuando las agrupaciones se realizan en momentos puntuales o en asignaturas concretas.

Relaciones entre pares

En nuestra investigación hemos visto también que la relación entre el éxito escolar y la propuesta de prácticas relacionadas con el aprendizaje multicultural o la inclusión de algunos aspectos multiculturales en los currículos es muy poco significativa.

Sin embargo, el fomento de las relaciones entre pares mediante la organización de actividades colectivas, como una obra de teatro o un coro, contribuye de forma significativa a mejorar el rendimiento escolar del alumnado.

En cuanto a la relación del centro con las familias, el estudio constata que la interacción cara a cara es beneficiosa para los resultados académicos. Sin embargo, esta interacción no debe reducirse al momento de comunicar las calificaciones. Es necesario involucrar a las familias en el proceso continuado de aprendizaje, con el fin de que estas puedan ayudar al progreso del alumnado.

La importancia de las relaciones personales

Como denominador común, los resultados apuntan a un mejor rendimiento cuando las decisiones organizativas se basan en la confianza y se orientan a potenciar las relaciones interpersonales (profesor-profesor, profesor-alumno y alumno-alumno) de cara a dar respuesta a las necesidades específicas de cada persona.

Esta actitud es inseparable de la creencia, por parte del profesorado, en la posibilidad de crecimiento de todos los estudiantes, sin clasificarlos en función de su rendimiento. Por el contrario, las decisiones destinadas únicamente a controlar la vida académica, o bien empeoran el rendimiento escolar o no lo afectan significativamente.

En definitiva, de cara a evitar el abandono escolar prematuro, no solo de la población de origen inmigrante sino de todo el alumnado, se considera conveniente el fortalecimiento de una potente red de relaciones personales que sepa integrar al profesorado, a la totalidad del alumnado y a las familias en torno a un proyecto común de desarrollo integral de los estudiantes.

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.