La huella de carbono de las actividades del Banco de Alimentos de Navarra

Responde: Maite Martínez Aladaya, investigadora de ISFOOD (Institute for Innovation & Sustainable Development in Food Chain) de la Universidad Pública de Navarra (UPNA).

 

Actualmente, aproximadamente un tercio de todos los alimentos producidos a nivel mundial se pierden o se desperdician. Esto afecta al cambio climático debido a la liberación de gases de efecto invernadero (GEI) por el uso ineficiente de recursos. Se estima que cada año se desperdician en el mundo más de 1.300 millones de toneladas de alimentos, lo que equivale al 8 % (4,4 Gt CO2e) del total de las emisiones de GEI antrópicas.

La huella de carbono de una organización mide las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) liberadas a la atmosfera derivadas de todas las actividades de la misma. De esta manera, es posible asignar la cantidad de emisiones GEI por etapas e identificar aquellas en las que se genera mayor cantidad de emisiones. Los datos se expresan en toneladas de CO2 equivalentes.

El Banco de Alimentos de Navarra (BAN) es una Fundación, con 25 años de experiencia, que desarrolla un papel clave en la recuperación de alimentos que de otra forma se desperdiciarían así como en su intermediación para que lleguen de manera gratuita a las personas más desfavorecidas de nuestra comunidad.

En torno al 70% de los alimentos gestionados por el BAN, 2.434 toneladas en 2019, corresponden con el aprovechamiento de alimentos desechables, en vías de caducidad y/o defectuosamente envasados, que de otra manera serían desperdiciados bien como residuos a vertederos, tratamientos de compostaje, incineración, etc; lo que generaría emisiones de GEI.

Por ello, el Balance anual de carbono del BAN se determinará como resultado de la consideración de dos elementos: las emisiones generadas en el transcurso del desarrollo de sus actividades, por un lado, y por otro, las emisiones que son evitadas por el aprovechamiento de los alimentos de que de otra manera serían desperdiciados.

El cálculo de las emisiones de GEI asociadas a las actividades del BAN para los años 2018 y 2019 se ha realizado según la metodología del MITECO (2016) y otros estándares internacionales (GHG Protocol, 2005; ISO 14064, 2019; IPCC, 2019)

La huella de carbono de las actividades del Banco de Alimentos de Navarra fue de 146,9 t CO2e en 2018 y 147,7 t CO2e en 2019. Las principales fuentes de emisión fueron las emisiones indirectas (transporte de mercancías de los donantes al BAN, transporte de entrega de alimentos a entidades sociales o desplazamientos de voluntarios, entre otras), representando el 82% de las emisiones totales del BAN (121 toneladas de CO2e). Más en detalle, estas emisiones están asociadas fundamentalmente al transporte de alimentos (60%), y en menor medida al desplazamiento de voluntarios y personal contratado (36%) y la adquisición de productos y servicios por el BAN (3%).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Figura 1. Emisiones de gases de efecto invernadero de las actividades del Banco de Alimentos de Navarra en los años 2018 y 2019 (toneladas de CO2e).

Tanto en el año 2018 como en el 2019, las emisiones evitadas por el aprovechamiento de los alimentos que en otro caso serían desperdicio son notablemente superiores a las generadas por las actividades del BAN, 147 frente a 4.715 t CO2e en 2018, y 148 frente a 4.304 t CO2e en 2019.

En consecuencia, la actividad del BAN evitó que se emitieran GEI por valor de 4.568 toneladas de CO2e en 2018 y 4.157 toneladas de CO2e en 2019.

Tabla 1. Balance anual de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) del Banco de Alimentos de Navarra entre los años 2018 y 2019 (toneladas de CO2e).

Estos resultados destacan la importancia, no solo social sino ambiental del BAN, ya que éste evita que una gran cantidad de GEI sean emitidas a la atmósfera.

Este estudio, fruto del acuerdo entre el Banco de Alimentos de Navarra y el Instituto de Innovación y Sostenibilidad en la Cadena Agroalimentaria (ISFOOD) de la UPNA, ha sido realizado por Maite M. Aldaya, Alejandra Armijos y Beatriz Soret.

Más información en la síntesis del estudio y estudio completo.

#UPNAResponde/#NUPekErantzun: ¿Qué sabemos de esta nueva cepa?

Responde: Antonio G. Pisabarro De Lucas, catedrático de Microbiología en el Departamento de Ciencias de la Salud y director del Instituto IMAB (Institute for Multidisciplinary Research in Applied Biology-Instituto de Investigación Multidisciplinar en Biología Aplicada) de la Universidad Pública de Navarra (UPNA).

La nueva cepa de coronavirus detectada recientemente en Inglaterra plantea algunas cuestiones que aumentan la intranquilidad sobre el desarrollo de la pandemia. Se trata de una nueva cepa aparecida durante este otoño que se ha transmitido muy rápidamente en la zona de Londres, inicialmente, y después se ha ido extendiendo por todo el país. Esta cepa se distingue de las anteriores por una acumulación de mutaciones afectan, entre otros, al gen que codifica la proteína que usa el virus para infectar nuestras células.

Como siempre que se produce una nueva variante genética de un patógeno (o cuando aparece un nuevo patógeno), los datos de los que se dispone son provisionales y hay que tomarlos con cautela; pero, por otro lado, es importante reflexionar un momento sobre lo que sabemos de este y otros casos similares, para pensar en las acciones a desarrollar ante la nueva situación.
La nueva cepa (B.1.1.7) parece ser más transmisible que la anterior (esto es: más contagiosa) pero no hay evidencias iniciales de que su virulencia sea muy diferente (esto es: en general, los casos producidos por esta nueva cepa son similares a los producidos por otras cepas anteriores). Por lo tanto, se trata de una cepa más contagiosa, pero sin evidencia, de momento, de que produzca una enfermedad de mayor gravedad.

Imagen de SurasakTH en Pixabay

No se conoce el origen de nueva cepa, aunque pudiera ser que provenga de un entorno hospitalario y, más concretamente, las primeras hipótesis señalan a entornos de tratamiento de enfermos inmunodeprimidos. En cualquier caso, no parece que se trate de una cepa que haya surgido por aparición de resistencia a un antiviral específico del que, por otra parte, no se dispone.
La cepa acumula varias mutaciones en la proteína de la espina (spike) que permite que el virus se una a nuestras células. Una de estas mutaciones aumenta la afinidad del virus por la proteína de la superficie de las células a las que infecta (la proteína ACE-2). Otra facilita la entrada del virus en la célula a la que se ha unido. Ambas mutaciones facilitan la infección y, por tanto, aumentan la capacidad contagiosa del virus.

Se plantea si las pruebas PCR sirven para detectar esta nueva variante. La respuesta depende de cuál sea la diana de dicha prueba. Una gran parte de las pruebas de PCR están dirigidas a la detección de otros genes diferentes del de la espina. Esas pruebas detectarán el coronavirus; pero no podrán diferenciar, de momento, si se trata de la cepa clásica o de la nueva variante. Por lo tanto, las pruebas PCR podrán seguir siendo útiles para detectar el virus y la infección. Lo mismo ocurre con los tests rápidos y los de antígenos: siguen siendo útiles, aunque no diferencien, de momento, a la nueva variante de las anteriores.

En cuanto a las vacunas, nos encontramos en una situación parecida. La efectividad de las vacunas no debe disminuir de forma significativa porque están destinadas a reconocer el conjunto de la espina, no sólo la región mutada. Por tanto, seguirán disparando una respuesta inmune protectora.

Dada la mayor contagiosidad del virus, las medidas de protección y distanciamiento se hacen más necesarias. Evitar o disminuir la exposición a los sitios cerrados, concurridos y con contacto cercano es aún más importante de lo que lo era hasta ahora para disminuir la propagación de la nueva variante.

Por último, las restricciones a los vuelos procedentes del Reino Unido. La nueva variante no parece ser más s virulenta que las anteriores; pero sí más contagiosa. Una mayor tasa de contagios aumenta el problema de Salud Pública y satura el sistema sanitario. Por consiguiente, es conveniente evitar o retrasar la entrada de la nueva cepa en España. Para eso, las restricciones de las entradas desde el Reino Unido son una medida apropiada. Pero la obligatoriedad de las pruebas de PCR y la cuarentena a las personas que vengan de zonas en las que se mueva esta nueva variante, son medidas a mi juicio imprescindibles.

 

Nota 1: listado de artículos del catedrático Antonio G. Pisabarro De Lucas sobre el coronavirus.

1. ¿Qué es el coronavirus?

2. Coronavirus: ¿cómo es el “malo” de esta película?

3. ¿Quiénes son las primeras víctimas del ataque del coronavirus?

4. ¿Cómo nos invade el virus? El primer encuentro del virus con nuestras células

5. ¿Cómo secuestra el coronavirus la célula?

6. ¿Cómo sabe el sistema inmune que una célula está infectada? Diario de la resistencia. Día 1

7. ¿Cómo se producen los primeros síntomas de la enfermedad covid-19? Fuego y explosiones en el inicio de la batalla

8. ¿Qué es la tormenta de citoquinas? Diario de resistencia ante el coronavirus

9. ¿Cómo se producen los anticuerpos contra el coronavirus?

10. ¿Qué son los linfocitos T y cómo luchan contra las células infectadas? Los linfocitos responsables de la lucha célula a célula

11. ¿Por qué afecta el coronavirus de forma diferente a distintas personas? Preguntas esperando respuestas

12. ¿Por qué afecta el coronavirus de forma tan grave a las personas mayores? Preguntas esperando respuestas

13. ¿Por qué se producen las epidemias? Preguntas esperando respuestas

14. ¿Qué medimos con cada uno de los tipos de pruebas de detección del coronavirus? Preguntas esperando respuestas

15. Transmisores y supertransmisores Preguntas esperando respuestas

16. ¿Cómo podemos seguir adelante en un mundo con el coronavirus SARS-Cov-2?

17. ¿Vacunas, qué vacunas? Preguntas esperando respuestas

Nota 2: las personas interesadas podrán plantear a investigadores de la UPNA cuestiones relacionadas con el coronavirus o el estado de alarma a través del correo electrónico ucc@unavarra.es, incluyendo en el asunto #UPNAResponde/#NUPekErantzun.

#UPNAResponde/#NUPekErantzun: ¿Cómo podemos seguir adelante en un mundo con el coronavirus SARS-Cov-2?

Responde: Antonio G. Pisabarro De Lucas, catedrático de Microbiología en el Departamento de Ciencias de la Salud y director del Instituto IMAB (Institute for Multidisciplinary Research in Applied Biology-Instituto de Investigación Multidisciplinar en Biología Aplicada) de la Universidad Pública de Navarra (UPNA).

 

Este artículo, a diferencia de los otros de esta serie, no es divulgativo, sino de opinión. La tesis que planteo es que el virus SARS-Cov-2 va a seguir presente en nuestro entorno de manera indefinida a corto y medio plazo y que, ante esta situación, nuestra labor debe centrarse en desarrollar estrategias para vivir en un mundo con covid-19 y organizar desde esta premisa las medidas destinadas a evitar la dispersión del virus. Este planteamiento es diferente del centrado en evitar la difusión de la enfermedad como primer eje de acción.

La primera oleada de ensayos de seroprevalencia en España ha revelado que en torno al 5% de la población (unos 2,2 millones de personas) es seropositiva y ha desarrollado una respuesta inmune al virus mientras que el 95 % restante presumiblemente no ha tenido un contacto suficiente con él como para desarrollar anticuerpos. Por otra parte, unos 280 mil casos han sido diagnosticados (en torno al 13% sobre los infectados) y el número de fallecimientos, que varía según las estimaciones, oscila entre 28 y 40 mil (1,3-1,8% de los infectados, 9-15 % de los diagnosticados). Las primeras conclusiones que se pueden sacar de estos datos son que sólo una parte muy pequeña de la población ha estado en contacto con el virus y ha podido desarrollar inmunidad, que en la mayoría de los casos (un poco por encima del 85%) la infección da lugar a procesos inaparentes o leves que no llegan a ser diagnosticados y que, con las estimaciones más elevadas de mortalidad, la letalidad de covid-19 es del orden del 2%. Este último valor hay que considerarlo teniendo en cuenta que la letalidad de las enfermedades infecciosas emergentes tiende a descender con el tiempo porque aumenta el número de casos menos graves detectados y porque mejoran los tratamientos de forma que aumenta la supervivencia de los afectados más graves.

Frente a una enfermedad emergente como la covid-19 la sociedad plantea cuestiones de distinta índole: ¿cómo es el patógeno? ¿Cómo se transmite? ¿Cómo es la enfermedad? ¿Cómo se puede tratar? ¿Cómo se puede prevenir? ¿Cómo se puede gestionar el tratamiento de la enfermedad? En el caso de la causada por el nuevo coronavirus, se ha avanzado de forma notable en los escasos meses transcurridos desde su aparición: se trata de una enfermedad vírica transmitida por microgotas, quizá también por aerosoles, y por objetos contaminados (fómites) que produce un cuadro respiratorio agudo agravado, en algunos casos, por una respuesta inflamatoria generalizada y una trombosis diseminada. No existe un tratamiento farmacológico específico contra el virus, aunque se ha avanzado en el tratamiento clínico de los factores que agravan el curso de la enfermedad. Tampoco existe una vacuna, aunque hay algunos candidatos prometedores y, por otra parte, los datos indican que el contacto con el virus induce una inmunidad suficientemente duradera como para ser un mecanismo de control de la difusión de la enfermedad en la población.

Para que se produzca una epidemia son necesarios tres elementos llamados factores epidemiológicos primarios: un lugar o animal (puede ser humano) donde el patógeno pueda vivir y multiplicarse (el reservorio) y desde donde salte a otras personas (la fuente de infección), un mecanismo eficiente de transmisión y una población susceptible al patógeno. Aunque el SARS-Cov-2 sea un virus de origen animal (murciélagos, con gran probabilidad) a estas alturas es ya un virus humano por lo que somos nosotros la fuente de infección del virus y, probablemente, su reservorio (será en los humanos donde este tipo particular de coronavirus seguirá multiplicándose). El mecanismo de transmisión está claro y todos somos, en principio, población susceptible ya que no hemos estado expuestos previamente a este virus intrínsecamente patógeno. La población susceptible disminuirá conforme vaya aumentando la inmunizada natural o artificialmente bien por haber pasado la enfermedad o haber sido vacunada, respectivamente. Mientras los individuos susceptibles predominen en la población, el virus continuará infectando nuevos huéspedes y la epidemia se convertirá en endémica. En nuestras grandes aglomeraciones urbanas, sólo cuando el número de los inmunizados alcance una proporción suficiente, el virus tendrá pocas oportunidades de encontrar nuevos huéspedes susceptibles y la enfermedad pasará a aparecer como brotes esporádicos, primero estacionales y posteriormente irregulares en el tiempo. El porcentaje de personas resistentes en la comunidad necesario para detener el movimiento libre del virus es a lo que nos referimos con la expresión de inmunidad de grupo (o de rebaño). Con la seroprevalencia del 5% detectada hasta ahora, es evidente que estamos muy lejos de poder dificultar el libre movimiento del patógeno: un virus emitido por una persona infectada tiene alta probabilidad de encontrar una susceptible en la que multiplicarse, porque la gran mayoría de las personas son susceptibles a la infección.

Ante esta circunstancia, para evitar la propagación de la enfermedad se ha optado por el establecimiento estrictas de medidas de cuarentena que limitan los contactos entre personas limitando su movilidad y, por consiguiente, la de los virus lo que, en última instancia, reduce el contagio. En la actualidad, el promedio de transmisión (el valor R0) en España está por debajo del valor umbral necesario para que se propague la epidemia. El problema es que con un 95% de la población sin anticuerpos, la población susceptible es aún muy numerosa y se pueden producir rebrotes de la epidemia que nos devuelvan a una situación de rápido crecimiento del número de infectados.

El confinamiento es una medida con efectos muy fuertes en la población. Sin entrar en los económicos, desde el punto de vista de la salud hay algunas consideraciones que hacer. En primer lugar, la cuarentena no aumenta la inmunidad de grupo por lo que su extensión en el tiempo no aumenta la protección de la población. En una situación de confinamiento permanente, la única esperanza para aumentar de forma efectiva la inmunidad grupal sería la vacunación en masa de la población, lo que no es posible porque no se dispone de vacuna. En segundo lugar, el confinamiento produce una situación de estrés que tiene efectos depresores del sistema inmune lo que no solamente nos hace más vulnerable a agentes infecciosos (no solo al SARS-Cov-2 sino al resto de los patógenos profesionales u oportunistas que nos rodean) sino que también relaja el control eficiente que nuestro sistema inmune ejerce sobre las células pretumorales que se producen constantemente en nuestro cuerpo. En tercer lugar, los efectos psicológicos del confinamiento están causando cada vez más preocupación debido al incremento de los casos de depresión, suicidio y violencia en los hogares confinados. Es evidente que un confinamiento estricto aplicado en un momento de expansión explosiva de una enfermedad respiratoria emergente en el periodo del año en que se ha producido (final de invierno y primavera) es una herramienta útil para frenar el crecimiento del número de afectados; pero, también, es evidente que se trata de una medida excepcional de costo extremadamente elevado y que no es efectiva para detener a largo plazo el progreso de la epidemia.

El problema principal de la covid-19 no es tanto su letalidad como su condición de enfermedad emergente que produce una avalancha de casos graves y muy graves que satura el sistema sanitario y limita las posibilidades de tratamiento de un gran número de pacientes de esta y otras patologías que requieran recursos médicos especiales. Por tanto, el problema de la covid-19 es principalmente un problema de gestión de recursos sanitarios. Mientras no se disponga de una vacuna eficiente y el virus siga circulando en nuestra sociedad se producirán nuevos contagios y, entre ellos, habrá una proporción de pacientes que requerirán recursos de hospitalización y UCI. Nuestro objetivo debe ser gestionar el ritmo de esos contagios para que los casos graves que se produzcan puedan ser atendidos por un sistema sanitario que es eficiente y competente. Nuestro objetivo alcanzable debe ser evitar las avalanchas. Evitar los contagios y los brotes es un objetivo inalcanzable sin un coste social y de salud inasumible.

Ahora que la primera ola de la enfermedad ha pasado, mucha gente pregunta si habrá una segunda ola y qué puede pasar entonces. Mi opinión personal es que habrá nuevas olas y que se producirán, al menos la primera de ellas, antes de que tengamos disponible una vacuna eficiente. Las razones para pensar así son varias: la experiencia de epidemias anteriores de enfermedades similares, desde la tan estudiada gripe del 18 con sus tres grandes oleadas, a la circulación del virus pandémico de gripe de 2009 que no por ser menos virulento ha dejado de circular. Por otro lado, la dispersión mundial del SARS-Cov-2 hace difícil pensar que vayamos a poder erradicarlo en un futuro próximo. La historia tiende a mostrarnos un futuro en el que iremos aprendiendo a convivir con un SARS-CoV-2 que posiblemente pierda virulencia y vaya cambiando para producir un catarro invernal más fuerte que los otros producidos por virus similares y que, sin embargo, seguirá pudiendo producir daños devastadores a algunos pacientes de riesgo (por edad, por patologías previas o por otras condiciones que aún no conocemos). Es esperable que sigamos teniendo picos de ingresos de personas con patologías respiratorias en los hospitales y unidades de cuidados intensivos. Y para esto debemos prepararnos ahora para estar preparados cuando se produzcan en el próximo otoño-invierno.

En mi opinión, en este momento debemos orientar nuestra preparación y planificación a asegurar la asistencia médica y clínica a los enfermos que se producirán más que a evitar la aparición de nuevos contagios. Puesto que las medidas de confinamiento son costosas desde el punto de vista de la salud física y psíquica y el virus va a continuar circulando e infectando nuevos huéspedes, debemos desarrollar estrategias que nos permitan vivir en un mundo en que hay SARS-Cov-2 y tratar la enfermedad que produce. Y, de paso, estar preparados para otras situaciones de emergencia similares.

Para ello, es necesario explicar claramente a la población que el principal problema de esta epidemia (de todas las epidemias) es la acumulación de enfermos más que su especial gravedad. Hay que explicar, por consiguiente, que es necesario mantener reducido el nivel de contagios y que ésta es una tarea que requiere un esfuerzo colectivo para limitar las posibilidades de transmisión del virus. Esfuerzo colectivo que supone incrementar la responsabilidad sobre el control del propio estado de salud. La reacción temprana ante la aparición de síntomas debe ser una norma y no una excepción. Es necesario convencer a la gente que es necesario aislarse cuando se notan los primeros síntomas de una enfermedad contagiosa: no necesitamos héroes que vayan a trabajar con 38ºC de fiebre, necesitamos que las personas enfermas aprendan a quedarse en casa, a solicitar la asistencia sanitaria oportuna y a recabar el apoyo necesario para solventar los problemas asociados al aislamiento preventivo.

En una sociedad construida sobre grandes aglomeraciones humanas la población debe tener una formación operativa básica en salud e higiene pública como la tiene, o debe tener, en urbanidad. Dentro de esta educación es necesario incidir en la importancia de la higiene de manos, del uso racional de medidas que dificulten o impidan la propagación de patógenos, de la lucha contra los vectores de enfermedades y del empleo de las medidas de inmunoterapia preventiva (vacunación). Todos estos conceptos deben ser adquiridos en la escuela y reforzados en la edad adulta. Los microorganismos patógenos son los últimos agentes biológicos que actúan como factores de selección en nuestra especie. En la actualidad, la población debe tener unos conocimientos básicos sobre las principales enfermedades infecciosas, su etiología y su modo de transmisión, de forma análoga a como en el pasado eran necesarios los conocimientos básicos sobre qué animales eran peligrosos o qué plantas se podían usar como alimento y cuales eran venenosas para sobrevivir en un mundo en el que los principales peligros eran otros.

Es necesario transmitir a la población con la mayor claridad posible qué es lo que aún no sabemos de esta enfermedad. La enfermedad es inaparente o leve en la gran mayoría de los casos; pero no hay aún una explicación satisfactoria de por qué en algunas personas evoluciona súbitamente a la gravedad mientras que en otras no lo hace. No sabemos si todas las personas son contagiosas, cuánto lo son y cuándo lo son; pero hay también hay que insistir en que los otros no son enemigos ni un peligro difuso: los seres humanos somos sociales y la convivencia social aporta muchas más ventajas que inconvenientes. En este contexto, debemos desarrollar procedimientos y adquirir hábitos destinados no solo a mantener, sino a reforzar las relaciones personales: la resiliencia se fortalece en contacto con los otros; igualmente ocurre con el ímpetu para abordar metas colectivas. A lo largo de la evolución, nuestra especie ha superado las crisis formando grupos más grandes y compactos.

Hay que transmitir a la población la confianza en que el sistema sanitario va a estar preparado para atender a aquellos cuya enfermedad se agrave independientemente de su edad o condición. Esto implica arbitrar los medios para evitar la sensación de desamparo que se ha extendido en amplias capas de población que ha contribuido durante toda su vida y contribuyen al levantamiento y mantenimiento del sistema sanitario. Hay que disponer de estrategias, protocolos y equipamiento para dar una respuesta rápida a las variaciones en la incidencia y prevalencia de esta enfermedad o de cualquier otra que pueda colocar a la comunidad en una situación similar a la actual.

Hay que explicar a la población que los avances científicos son lentos y que debemos actuar con los conocimientos y herramientas que tenemos ahora. No es sensato sentarse a esperar a que sea realidad lo que esperamos tener en un futuro, porque es posible que no lo tengamos o que lo tengamos dentro de mucho tiempo. La investigación sobre el abordaje de los diversos aspectos de la covid-19 y sobre la vacuna avanza a buen paso. Los tratamientos antiinflamatorios y antitrombóticos aportan resultados esperanzadores. El uso de antirretrovirales y de otros fármacos que limitan el ciclo infectivo del virus o estimulan el sistema inmune se evalúa en ensayos clínicos alrededor del mundo. Ahora se sabe cómo tratar a un paciente grave de covid-19 mejor que hace uno, dos o tres meses y su posibilidad de supervivencia es mayor. Los avances en inmunología, biología molecular e inmunoterapia nos hacen concebir esperanzas sobre tratamientos preventivos o curativos. Sin embargo, si depositamos nuestra confianza en avances científicos espectaculares, probablemente pasaremos largos periodos de frustración. En realidad, así es la vida de la investigación científica: muchos días, meses y años tanteando las paredes para poder abrir la puerta al futuro y un único éxito parcial al encontrar un orificio por el que parece que puede entrar una llave, otros encontrarán llaves, otros identificarán la correcta, y así sucesivamente: el avance del conocimiento científico se compone de innumerables pequeños pasos que permiten un progreso lento pero firme. Un progreso lento, pero firme, que nos permite ir resolviendo, en el camino, problemas presentes mejorando la vida de nuestra sociedad. Paso a paso.

Debemos potenciar los sistemas de vigilancia epidemiológica para poder hacer un seguimiento del virus (o de otros virus que pudieran surgir) y de la inmunidad presente en la comunidad. Los análisis de PCR y de anticuerpos deben generalizarse. Para poder desarrollar una actividad normal en estas condiciones, los análisis en centros públicos donde se de una convivencia larga y estrecha deben ser la norma y no la excepción. Concretamente, en los centros educativos, residencias de ancianos, centros de reclusión e internamiento y otros similares, la realización de pruebas de presencia del virus debe hacerse con organizada regularidad. Es necesario contar con personal entrenado para realizar el seguimiento epidemiológico de los brotes y para recabar gran cantidad de datos sobre la comunidad y la evolución de la epidemia que nos permitan el análisis de los patrones que subyacen en la enfermedad y su difusión. Las características de los pacientes, sus condiciones y hábitos de vida y otros factores que participen en la compleja interacción entre un patógeno y su huésped, tanto a nivel individual como comunitario, deben ser analizadas usando las herramientas diseñadas en el marco de la ciencia de datos. Sé que este es un esfuerzo importante; pero es un esfuerzo que nos aportará conocimiento, nos permitirá desarrollar tecnología y quipos especializados y nos ayudará a enfrentarnos a este y otros retos futuros similares sobre una científica y técnica sólida.

Debemos trabajar para que la gestión de los recursos de nuestro sistema sanitario permita ofrecer la atención a los enfermos tomando las medidas de aprovisionamiento estratégico y organización logística necesarias para una respuesta rápida ante nuevas emergencias. La formación de nuestros sanitarios es satisfactoria, disponemos de los recursos técnicos y del conocimiento actualizados para enfrentarnos a nuevos retos, todo el futuro será siempre un reto; pero debemos ganar agilidad en la gestión para evitar que trabas administrativas y burocráticas retrasen una respuesta rápida y eficiente.

Debemos pensar y desarrollar protocolos de actuación para las situaciones de crisis. Y debemos leer y seguir los protocolos que ya hemos desarrollado para crisis anteriores.Debemos trabajar adaptando y mejorando lo que ya sabemos, no empezando cada vez desde cero por insuficiente conocimiento de las experiencias anteriores. Debemos tener gente pensando en cómo reaccionar frente a lo que puede pasar. Esto supone un esfuerzo que la comunidad debe entender. La mayor parte de la tarea de los profesionales de Salud Pública pasa desapercibida porque su actividad está destinada a que los problemas no lleguen a la sociedad. Cuanto mayor sea su éxito, menos se notará. Pero la sociedad debe saber que su papel es esencial, incluso el de aquellos que se dedican a pensar cómo resolver problemas que quizá jamás se plantearán pero que, en el camino, aprenderán cómo resolver otras situaciones de crisis ayudando, con su conocimiento, al bien común.

Debemos, por fin, aportar información clara e independiente sobre el estado epidemiológico de la comunidad. La sociedad debe poder confiar en las autoridades de Salud Pública en momentos como el actual. La política sanitaria, economía para la salud, sociología y otras ramas de la Salud Pública tienen aspectos discutibles desde diferentes puntos de vista. La epidemiología en cuanto a descripción de la aparición y evolución de una enfermedad infectocontagiosa, como es el caso de covid-19, trata de incidencia, prevalencia, contagio, tasas reproductivas, valores de agregación. Los datos sobre incidencia, prevalencia y mortalidad deben ser claros y estar disponibles para la sociedad y para la comunidad científica. El seguimiento epidemiológico de las epidemias debe estar alejado físicamente y administrativamente de su seguimiento político-económico.

En resumen: el coronavirus SARS-Cov-2 seguirá presente en nuestras vidas convirtiéndose en uno más de los factores que forman parte de nuestra sociedad. Hemos derrotado otros patógenos temibles (la viruela está erradicada, la polio casi lo está), hemos aprendido a controlar otros virus letales como el HIV y hemos hecho grandes progresos en el control de Ébola. En todos los casos, el objetivo ha sido siempre dominar el patógeno para continuar con nuestra forma de vida. En el caso de la epidemia del coronavirus, sin embargo, son muchas las voces que llaman a cambiar radicalmente nuestros hábitos de vida con la excusa de luchar contra la enfermedad. Me parece, cuando menos, un error: nuestra sociedad es el resultado de la evolución de nuestra especie y sus características aportan más ventajas que lastre evolutivo. Desarrollemos las medidas destinadas a integrar el coronavirus como característica de nuestra sociedad en nuestra forma de vida, la que nos ha permitido llegar hasta aquí y poder desarrollar sociedades libres y prósperas.

 

Nota 1: listado de artículos del catedrático Antonio G. Pisabarro De Lucas sobre el coronavirus.

1. ¿Qué es el coronavirus?

2. Coronavirus: ¿cómo es el “malo” de esta película?

3. ¿Quiénes son las primeras víctimas del ataque del coronavirus?

4. ¿Cómo nos invade el virus? El primer encuentro del virus con nuestras células

5. ¿Cómo secuestra el coronavirus la célula?

6. ¿Cómo sabe el sistema inmune que una célula está infectada? Diario de la resistencia. Día 1

7. ¿Cómo se producen los primeros síntomas de la enfermedad covid-19? Fuego y explosiones en el inicio de la batalla

8. ¿Qué es la tormenta de citoquinas? Diario de resistencia ante el coronavirus

9. ¿Cómo se producen los anticuerpos contra el coronavirus?

10. ¿Qué son los linfocitos T y cómo luchan contra las células infectadas? Los linfocitos responsables de la lucha célula a célula

11. ¿Por qué afecta el coronavirus de forma diferente a distintas personas? Preguntas esperando respuestas

12. ¿Por qué afecta el coronavirus de forma tan grave a las personas mayores? Preguntas esperando respuestas

13. ¿Por qué se producen las epidemias? Preguntas esperando respuestas

14. ¿Qué medimos con cada uno de los tipos de pruebas de detección del coronavirus? Preguntas esperando respuestas

15. Transmisores y supertransmisores Preguntas esperando respuestas

16. ¿Cómo podemos seguir adelante en un mundo con el coronavirus SARS-Cov-2? (presente artículo)

17. ¿Vacunas, qué vacunas? Preguntas esperando respuestas

 

Nota 2: las personas interesadas podrán plantear a investigadores de la UPNA cuestiones relacionadas con el coronavirus o el estado de alarma a través del correo electrónico ucc@unavarra.es, incluyendo en el asunto #UPNAResponde/#NUPekErantzun.

 

 

#UPNAResponde/#NUPekErantzun: El consumo en la epidemia de la COVID-19

Responde: José Javier Cebollada Calvo, profesor titular del Departamento de Gestión de Empresas de la Universidad Pública de Navarra.

 

El consumo de los hogares es el mayor componente de la riqueza de España y de los países desarrollados. Por ello, además de la caída de la producción debida al parón de la actividad productiva decretado por el gobierno, el comportamiento del consumo también va a tener un fuerte impacto en la economía española durante la crisis de la COVID-19.

En el mes de marzo se ha producido una importante caída del consumo total de los hogares, que se prolongará durante varios meses de 2020 y quizás de 2021, dependiendo de la evolución que tenga la epidemia a lo largo del tiempo, según apunta un estudio de la consultora Deloitte. Esta evolución puede ser en forma de V, U o L, siendo el último caso el de mayor duración. La reducción del consumo se ha producido sobre todo en los bienes y servicios que se consumen fuera del hogar, como viajes y hoteles, restauración y ocio, ropa y calzado, automóviles o gasolina. La compra de bienes y servicios que se consumen dentro del hogar, como alimentación e higiene del hogar y personal, ha aumentado inicialmente debido al efecto “llenado de la despensa” para hacer frente al confinamiento en el hogar y reducir la incertidumbre de los efectos de la pandemia. La compra de alimentos de los hogares seguirá siendo mayor durante toda la epidemia porque el canal HORECA (hoteles, restaurantes y cafeterías) seguirá con un nivel de actividad bajo, pero volverá a niveles normales poco a poco.

Imagen de Steve Buissinne en Pixabay

Las previsiones apuntan a que después del confinamiento seguirán las medidas de distanciamiento social, más o menos atenuadas según el ritmo que marque la evolución de la pandemia, y que mientras no se distribuya a toda la población una vacuna o un medicamento efectivo contra el virus, o una gran parte de la población esté inmunizada, los efectos de la crisis se mantendrán. En general, habrá una reducción de la renta disponible de los hogares, pero debido al menor consumo el ahorro aumentará. Habrá diferencias importantes entre los hogares, dependiendo de la reducción de ingresos que sufran durante la crisis.

Además de una reducción en el consumo total de los hogares, y de un trasvase del consumo fuera del hogar al consumo dentro del hogar, está habiendo otros cambios en los hábitos de consumo.

En los días previos al Estado de Alarma hubo algunos episodios de compras de pánico, sobre todo en algunos productos como el ya famoso papel higiénico o las mascarillas y los desinfectantes de manos. El comportamiento de compra de pánico se produce por el miedo a lo desconocido, en este caso un fenómeno dramático que precisa una respuesta también dramática. Se debe también a la aversión al riesgo de las personas, que nos hace prepararnos para el peor de los casos en vez de para el mejor. Puede hacer que desaparezcan productos de las tiendas y que aumente su precio de manera desorbitada, y suele suceder en desastres naturales y sociales. Pero es diferente comprar para prepararse para un desastre, que es un comportamiento racional, que comprar por pánico, que es un comportamiento irracional, una respuesta a la ansiedad generada por la situación incierta y una necesidad de sentir un cierto control sobre la situación. La compra de pánico está alimentada también por un comportamiento de imitación. Cuando una persona ve que otras llenan los carros de la compra y que las estanterías de los supermercados se vacían, siente que no deben quedarse atrás, lo que genera un efecto bola de nieve, acrecentado en estos tiempos por las redes sociales y las noticias falsas.

Otro cambio que se ha producido es que ha disminuido el número de visitas a las tiendas y ha aumentado el tamaño medio de la cesta de la compra, al tiempo que las compras en internet han aumentado considerablemente. También ha aumentado el uso de la tarjeta de crédito por considerarse un medio de pago más higiénico. Queda por ver si estos cambios se mantendrán en el futuro cuando pase la crisis.

Dentro de la alimentación, tras las compras iniciales para llenar los armarios, ha crecido el consumo de la llamada alimentación de ocio, es decir, relacionada con momentos de ocio en el hogar, como las manualidades en la cocina (papel de horno, harina o levadura), las reuniones virtuales con amigos y el consumo de películas y series de televisión (snacks salados, bebidas alcohólicas, aceitunas o palomitas). Ha aumentado también la compra de alimentos indulgentes, como el chocolate, que refleja el poder de darse una recompensa o un capricho durante la crisis. El consumo de alcohol y dulces también tiene un efecto físico en el aumento de endorfinas que ayuda a superar los momentos de estrés.

Algunos de estos cambios serán temporales, pero otros pueden permanecer tras la crisis.

 

Nota 1: las personas interesadas podrán plantear a investigadores de la UPNA cuestiones relacionadas con el coronavirus o el estado de alarma a través del correo electrónico ucc@unavarra.es, incluyendo en el asunto #UPNAResponde/#NUPekErantzun.

#UPNAResponde/#NUPekErantzun: Transmisores y supertransmisores. Preguntas esperando respuestas

Responde: Antonio G. Pisabarro De Lucas, catedrático de Microbiología en el Departamento de Ciencias de la Salud y director del Instituto IMAB (Institute for Multidisciplinary Research in Applied Biology-Instituto de Investigación Multidisciplinar en Biología Aplicada) de la Universidad Pública de Navarra (UPNA).

¿Cómo se transmite una enfermedad contagiosa para que se produzca una epidemia? ¿Por qué hay algunas enfermedades muy epidémicas mientras que otras no lo son?

Para que una enfermedad infecciosa produzca una epidemia es necesario que el patógeno se transmita entre personas. El tétanos, por ejemplo, está causado por una bacteria que no puede transmitirse y, por consiguiente, no es epidémico. El número de personas sanas a las que contagia un enfermo se llama tasa reproductiva básica de la enfermedad (R0) y permite estimar su velocidad de propagación. Para que se produzca una epidemia, R0 debe ser mayor de 1,0. Cuanto más grande sea R0, más rápido se propagará la epidemia y más difícil será controlarla. Las primeras estimaciones de R0 para covid-19 oscilaban entre 2,5 y 3,6. Como comparación, el valor de R0 de la gripe estacional está en torno a 1,3. Hay enfermedades infecciosas extremadamente contagiosas como el sarampión o la varicela con valores de R0 superiores a 10. El valor R0 no es constante, sino que depende de factores tales como el tamaño de la población susceptible y la eficiencia del mecanismo de transmisión. Así, por ejemplo, el distanciamiento social o la vacunación permiten reducir R0 al dificultar la transmisión efectiva del coronavirus. Los últimos datos publicados por el Centro Nacional de Epidemiología para covid-19 ofrecen un R0 de 0,8 a nivel nacional en España, un valor por debajo del umbral necesario para mantener la epidemia.

R0 es un promedio que no nos da una visión completa de cómo se produce la transmisión en realidad. En algunas enfermedades infecciosas, no todos los enfermos son igualmente contagiosos, sino que algunos son transmisores activos mientras otros son muy poco contagiosos. Cuando ocurre esto, el contagio se produce por grupos o racimos (clusters) en los que unos pocos supertransmisores contagian a muchas personas en muy poco tiempo. En el caso de la Covid-19, ha habido casos en los que una persona ha contagiado a más de 50 en dos horas de actividad conjunta. En este, como en otros racimos estudiados, el contagio no resulta de la repetición de contactos causante de una cadena de contagio, sino de una única persona que contagia a muchas.

Ilustración: Manuel Álvarez García

Los coronavirus causantes de epidemias graves similares a la actual (el SARS de 2003 y el MERS de 2012) producen epidemias transmitidas en racimo. Este parece ser también el caso de Ccovid-19. ¿Cómo podemos medir la tendencia a la propagación en racimo? Para esto, hay un valor llamado factor de dispersión (k) en el que valores bajos próximos a 0 indican un gran efecto de los supertransmisores, mientras que valores próximos a 1,0 indican que su papel en la progresión de la epidemia es mínimo y que los contagios son por cadenas, no por racimos. En los casos del SARS y del MERS los valores de k fueron 0,16, y 0,25, respectivamente, como corresponde a su gran tendencia a la propagación en racimo. Por el contrario, el valor de k estimado en la pandemia de gripe de 1918 está muy próximo a 1,0, lo que sugiere que no se dispersó por supertransmisores.

¿Cuál es el valor de k para Covid-19? Los valores disponibles actualmente son todavía estimaciones provisionales. Algunos son similares a los del SARS o MERS; pero hay un estudio reciente que obtiene un valor k de 0,1. Si este fuera el caso, en torno a un 10% de los infectados sería responsables del 80% de los contagios: solo algunas personas infectadas serían muy contagiosas mientras que la mayoría no transmitiría la enfermedad.

Este patrón de transmisión es coherente con las observaciones de casos de covid-19 anteriores al inicio de las epidemias locales. En una enfermedad transmitida en racimo, muchos casos no generan epidemia y el patógeno debe entrar varias veces en el grupo antes de infectar a un supertransmisor que establezca y acelere la epidemia. Hasta ese momento, la enfermedad tendrá un R0 mucho menor de 1,0 y no se establecerá en la población.

Es necesario confirmar si covid-19 se transmite en racimo y, en su caso, determinar las características individuales y las actividades asociadas a la supertransmisión. Identificarlas permitirá reducir y controlar la epidemia manteniendo R0 en valores inferiores a 1,0 y reducir el impacto de los rebrotes de la enfermedad. Las medidas de confinamiento reducen eficazmente el efecto de los supertransmisores (que podrían ser un 10% de los infectados) con el coste de restringir la movilidad de toda la población. Para identificar las personas y condiciones de supertransmisión, es necesario incrementar el número de análisis de presencia del virus (PCR) y de anticuerpos y complementarlos con otros datos epidemiológico y de forma de vida. El análisis de esta avalancha de datos analíticos y epidemiológicos en busca de patrones permitan identificar a los transmisores y su comportamiento permitirán hacer más eficiente nuestra lucha contra esta pandemia y contra las que vendrán en el futuro.

Ya es tarde. Otro día volveremos sobre el tema de los supertransmisores y sobre las primeras ideas que hay sobre sus características. Espero que lo conversado hoy les aporte alguna idea sobre esa pregunta que tantas veces nos hemos hecho estos días: ¿cómo puede ser que en esta o aquella familia haya una persona que ha pasado Covid-19 y ninguno de los otros miembros de la familia se ha contagiado?

Mientras tanto, cuídense.

 

Nota 1: listado de artículos del catedrático Antonio G. Pisabarro De Lucas sobre el coronavirus.

1. ¿Qué es el coronavirus?

2. Coronavirus: ¿cómo es el “malo” de esta película?

3. ¿Quiénes son las primeras víctimas del ataque del coronavirus?

4. ¿Cómo nos invade el virus? El primer encuentro del virus con nuestras células

5. ¿Cómo secuestra el coronavirus la célula?

6. ¿Cómo sabe el sistema inmune que una célula está infectada? Diario de la resistencia. Día 1

7. ¿Cómo se producen los primeros síntomas de la enfermedad covid-19? Fuego y explosiones en el inicio de la batalla

8. ¿Qué es la tormenta de citoquinas? Diario de resistencia ante el coronavirus

9. ¿Cómo se producen los anticuerpos contra el coronavirus?

10. ¿Qué son los linfocitos T y cómo luchan contra las células infectadas? Los linfocitos responsables de la lucha célula a célula

11. ¿Por qué afecta el coronavirus de forma diferente a distintas personas? Preguntas esperando respuestas

12. ¿Por qué afecta el coronavirus de forma tan grave a las personas mayores? Preguntas esperando respuestas

13. ¿Por qué se producen las epidemias? Preguntas esperando respuestas

14. ¿Qué medimos con cada uno de los tipos de pruebas de detección del coronavirus? Preguntas esperando respuestas

15. Transmisores y supertransmisores Preguntas esperando respuestas (presente artículo)

16. ¿Cómo podemos seguir adelante en un mundo con el coronavirus SARS-Cov-2?

17. ¿Vacunas, qué vacunas? Preguntas esperando respuestas

 

Nota 2: las personas interesadas podrán plantear a investigadores de la UPNA cuestiones relacionadas con el coronavirus o el estado de alarma a través del correo electrónico ucc@unavarra.es, incluyendo en el asunto #UPNAResponde/#NUPekErantzun.

 

 

#UPNAResponde/#NUPekErantzun: Tratamiento de imagen y voz del alumnado en exámenes universitarios online. ¿Cómo compaginar privacidad y rigor académico?

Responde: Javier Zazu Ercille, Delegado de Protección de Datos de la Universidad Pública de Navarra (UPNA).

La irrupción de la pandemia del COVID desaconseja e impide la realización de actividades presenciales hasta ahora ordinariamente admitidas. Una de esas actividades sería la docencia universitaria y, más concretamente, la evaluación docente universitaria.
Este contratiempo afectaría al desarrollo de la enseñanza en las universidades, materia que la Constitución califica en su artículo 27 como derecho fundamental. Sin embargo, los derechos fundamentales están sujetos a límites o condicionamientos igualmente presentes en el ordenamiento jurídico.

El derecho a la educación debe compaginarse con el derecho a la vida y a la integridad física que reconoce el artículo 15 de la norma constitucional, complementado a su vez por el artículo 43 de esta norma que prevé el derecho a la protección de la salud. Este último precepto actúa como un mandato de acción para los poderes públicos que requiere la necesaria colaboración de la ciudadanía.

El sector público está obligado a velar por la salud de ciudadanos y ciudadanas y de su personal público. De igual modo, el sector privado deberá observar las normas sanitarias en beneficio de consumidores y usuarios, así como de sus trabajadores y trabajadoras.

La declaración del estado de alarma y su desarrollo ha supuesto el cierre de los centros universitarios tanto públicos como privados. Esta circunstancia impide legal y fácticamente el seguimiento de clases presenciales. Tampoco pueden realizarse exámenes in situ.

La situación exige soluciones que permitan la impartición de clases y la realización de exámenes en modo no presencial a fin de cumplir la ley, preservar la salud pública y garantizar la continuidad de la docencia universitaria.

La única solución viable consiste en clases y pruebas on line. No obstante, el traslado de la docencia y la evaluación docente al entorno virtual requiere hacerlo con la mayor fidelidad posible para no alterar la esencia de la enseñanza universitaria presencial. De hecho, las universidades on line recurren normal y sistemáticamente a pruebas presenciales. Sin embargo, en el actual contexto de pandemia sanitaria no se prevén con carácter general pruebas presenciales. Por ello, la realización remota y virtual de exámenes debe efectuarse siguiendo unas consignas análogas a las establecidas para pruebas presenciales.

Estas consignas serían la realización de pruebas en un mismo espacio de tiempo para todo el alumnado a evaluar, bajo supervisión docente e impidiéndose prácticas de plagio u otras irregularidades. Las consignas aludidas son de evidente garantía en un contexto presencial pero su aseguramiento en el ámbito virtual requiere articular ciertas reglas.
Las reglas consistirían en conectarse remotamente durante el mismo período y activar la webcam y el micrófono. En función de las condiciones concretas de la prueba, podría exigirse también la grabación de su realización por parte del alumnado o, incluso, habilitar acceso a los propios dispositivos de cada estudiante.

Ilustración: David Lecumberri Irisarri

En un entorno presencial, el profesorado puede supervisar la prueba de manera inmediata verificando que cada participante está haciendo el examen y no está empleando recursos de información no admitidos. No obstante, esa labor de supervisión y su efectividad deja de ser evidente o automática en un entorno virtual. Por ello, su operatividad debe garantizarse a través de las reglas antes mencionadas.

La imposición de estas reglas conlleva el tratamiento de datos personales de los estudiantes participantes en las pruebas universitarias. Estos datos son principalmente la voz, imagen y conocimientos académicos del alumno, así como, en su caso, el tipo de dispositivo y conexión empleados para realizar la prueba. Su tratamiento consistirá en el acceso o la visualización y, ocasionalmente, su registro o grabación.

Además de las condiciones de tratamiento de los datos en cuestión, debe analizarse que base jurídica legitimaría dicho tratamiento. Primeramente, debe descartarse el consentimiento de cada estudiante como posible base legitimadora. El consentimiento es sólo una de las diversas bases previstas para el tratamiento de datos por el artículo 6 Reglamento General de Protección de Datos de la Unión Europea. Para que el consentimiento fuera válido, el tratamiento de datos tendría que ser algo meramente voluntario que cada afectado pueda aceptar o rechazar sin consecuencias y/o existiendo alternativas al respecto. No cumpliéndose tales premisas, imponer un consentimiento no voluntario resultaría una acción nula de plena derecho.

Procede desterrar falsos mitos en torno a la protección de datos. Ni esta normativa impide el tratamiento justificado de datos ni este tratamiento debe basarse necesariamente en el consentimiento de las personas interesadas.

Descartado el consentimiento, procede preguntarse qué base legitimaría el tratamiento de datos descrito. Como se manifiesta en el ámbito de la Conferencia de Rectores de Universidades Españolas (CRUE) y se prevé por la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), la base legitimadora sería el interés público. Asimismo, ese interés público se fundamentaría en la legislación universitaria. Concretamente el artículo 46.3 de la Ley Orgánica 6/2001, de 21 de diciembre, de Universidades, que establece que “las Universidades establecerán los procedimientos de verificación de los conocimientos de los y las estudiantes”.

Todo tratamiento de datos no basado en el consentimiento tendría pues un carácter obligatorio (interés público, obligación legal, salud pública u otros), sin perjuicio de matices en relación con tratamientos basados en bases contractuales (contrato laboral, prestación de servicios u otro contrato en el que exista concurso de voluntades).

El hecho de que la evaluación universitaria on line requiera un tratamiento de datos de carácter obligatorio, basado en un interés público justificado legalmente, no exime a la Universidad del respeto de los derechos preexistentes del alumnado afectado por dicho tratamiento. Cada estudiante debe poder acceder a información suficiente sobre las condiciones del referido tratamiento de datos y disponer de la facultad de ejercer derechos de acceso, rectificación, portabilidad y otros en materia de protección de datos. Asimismo, la Universidad debe aplicar este tratamiento según el principio de minimización, esto es, conforme a criterios de necesidad y proporcionalidad.

Más allá de la reflexión personal que representa este artículo, pueden consultarse conclusiones sobre tratamiento de datos relativos a la evaluación docente universitaria on line de la propia UPNA, las universidades públicas de Castilla y León, el entorno de la CRUE o, incluso, el informe en el que la AEPD analiza la aplicación del reconocimiento facial en este ámbito. Asimismo, puede observarse el ejemplo del vecino galo, cuya Autoridad de Protección de Datos establece unas conclusiones similares.

 

Nota 1: las personas interesadas podrán plantear a investigadores de la UPNA cuestiones relacionadas con el coronavirus o el estado de alarma a través del correo electrónico ucc@unavarra.es, incluyendo en el asunto #UPNAResponde/#NUPekErantzun.

#UPNAResponde/#NUPekErantzun: No lo empeoren otra vez, por favor

Responde: Mar Rubio-Varas, profesora titular del Departamento de Economía y subdirectora del Instituto Inarbe (Institute for Advanced Research in Business and Economics) de la Universidad Pública de Navarra.

 

Vengo barruntando lo que parece ser un hecho histórico: en este país las crisis económicas internacionales en las que nos vemos involucrados se ven empeoradas por crisis de política interna. Es un problema de diseño institucional que se arrastra y explota en el peor momento. La mayor crisis económica del capitalismo del siglo XX, la Gran Depresión de los años 1930, coincidió en España con la proclamación de la II República. La crisis económica no fue en España tan grave como en otros lugares del mundo, pero la crisis política y social acabó arrastrando al país a la Guerra Civil. Pasó de nuevo en los 1970s, cuando la crisis del petróleo coincidió con el final de la dictadura y no fue hasta 1977 –y con renuencias– que hubo cierto acuerdo entre las fuerzas políticas de arrimar el hombro. La crisis económica consecuencia de la subida internacional de los precios del crudo se vio agravada y alargada en nuestro país por la incapacidad de aunar fuerzas, la búsqueda de rentas de unos y la inacción de otros. La tercera crisis económica internacional por relevancia del último siglo sería la década perdida que comienza en 2008 ¿la pasamos sin crisis política? Repasemos: entre 2008 y 2019 hicieron falta 5 elecciones generales y aún así estuvimos la mayor parte de la década con gobiernos en funciones o débiles, sin presupuestos generales del estado (la mayor herramienta de cualquier gobierno), a lo que hubo que añadir el oportunismo político del independentismo catalán que contribuyó a la desestabilización tanto o más que la crisis económica en sí. Básicamente defiendo que, durante el último siglo, las crisis internacionales actúan como catalizadores de las crisis institucionales internas que arrastramos como país, lo que a la postre, agrava la dimensión y la extensión de las primeras. Si no se pone remedio, volverá a pasar con el Covid-19.

Los historiadores económicos sabemos que no es un problema cultural o de mala suerte. Es un problema de diseño institucional. Ningún partido quiere una verdadera reforma institucional, que sirva para contrapesar los intereses de todos. Solo quieren que cuando estén en el poder las instituciones sean suyas y solo suyas. Tenemos un buen contra- ejemplo muy cerca. Portugal hizo un verdadero cambio institucional y tiene unos políticos y una política mucho mejores que las nuestras en cualquier sentido. Y un ejemplo palmario es su buena gestión ante el Covid-19. Siendo más pobres que nosotros, lo han gestionado todo mucho mejor. En Portugal, la oposición le desea suerte al gobierno. Entienden que su suerte es la de todos. Aquí no.

Los políticos tienen una importancia vital en la vida de los ciudadanos, tanto los que están en el gobierno, como los que están en la oposición. La política española tiene la mala costumbre de empeorar las crisis internacionales con trifulcas políticas internas. Y solo porque los políticos aprovechan el revuelo para arrimar el ascua a su sardina, echar barro al contrario o las dos cosas a la vez. En lugar de ser parte de la solución, los políticos se convierten en parte del problema. Parecen ignorar que cada caída/acierto del Gobierno es un problema/mejora para todos. Dice el premio nobel de economía Finn Kydland que la enemiga de la prosperidad es la incertidumbre que genera la mala política. Los políticos no pueden dar más miedo que el virus. Los que están convencidos de que la acción de gobierno es mala o equivocada, deberían plantear alternativas, apuntar soluciones, apoyar con ideas y empujar para que se hagan mejor las cosas. Y el gobierno debe abandonar todo ego -personal, ideológico o partidista- y estar dispuesto a escuchar a los demás y realizar una verdadera política de pactos sin aspirar a patrimonializar los logros. Cualquier otra cosa será un gran fracaso. Y lo será de todos.

 

Nota 1: las personas interesadas podrán plantear a investigadores de la UPNA cuestiones relacionadas con el coronavirus o el estado de alarma a través del correo electrónico ucc@unavarra.es, incluyendo en el asunto #UPNAResponde/#NUPekErantzun.

#UPNAResponde/#NUPekErantzun: ¿Qué medidas han adoptado las confesiones religiosas ante el estado de alarma?

Responde: Alejandro Torres Gutiérrez, catedrático del Departamento de Derecho e investigador del Instituto I-COMMUNITAS (Instituto de Investigación Social Avanzada-Institute for Advanced for Social Research) de la Universidad Pública de Navarra (UPNA).

 

1. Introducción.

Ante la grave crisis sanitaria causada por la epidemia de coronavirus COVID-19, y en virtud de la habilitación legal contenida en el artículo 116.2 de la Constitución Española, y por la Ley Orgánica 4/1981, de 1 de junio, de los estados de alarma, excepción y sitio,[1] el Gobierno de la Nación dictó el Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo,[2] (que ha sido modificado por el Real Decreto 465/2020, de 17 de marzo),[3] declarando el estado de alarma por el plazo máximo contemplado en el artículo 116.2 de la Constitución, es decir por un periodo inicial de 15 días, susceptible de ulteriores prórrogas, la primera de las cuales fue autorizada por un nuevo plazo de 15 días, por el pleno del Congreso de los Diputados, celebrado el 25 de marzo de 2020.[4] El Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, en su artículo 11, trata de compatibilizar el ejercicio de dicho derecho fundamental, con posibles limitaciones de orden público, contemplando una cláusula específica en materia de libertad religiosa, en virtud de la cual se autoriza la asistencia a los lugares de culto y la posibilidad de celebración de las ceremonias civiles y religiosas de carácter fúnebre, de forma condicionada, a la adopción de medidas organizativas consistentes en evitar aglomeraciones de personas, en función de las dimensiones y características de los lugares, de tal manera que se garantice que los asistentes puedan observar una distancia entre ellos de al menos un metro. Todo ello obliga a un ejercicio responsable del derecho de libertad religiosa por parte de las confesiones religiosa y los ciudadanos.

2. La respuesta de la Iglesia Católica.

Por parte de la Iglesia Católica, la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Española, con fecha 13 de marzo de 2020, (una fecha que demuestra por lo tanto una diligencia y sentido de la anticipación verdaderamente encomiables), dictó unas Orientaciones ante la situación actual,[5] en las que se pone de manifiesto la preocupación máxima por la gravedad de la situación creada, y consiguientemente adopta una serie de medidas de carácter extraordinario, siguiendo los consejos y decisiones emanadas desde el Gobierno, el Ministerio de Sanidad y las Comunidades Autónomas, haciendo una apelación a la responsabilidad ciudadana de los católicos, y a un nuevo y exigente ejercicio de fraterna solidaridad ante las consecuencias económicas y sociales que se temen como consecuencia de este problema global. Entre las medidas adoptadas se incluye la suspensión de las catequesis presenciales, charlas, encuentros formativos, actos de devoción, conciertos, conferencias o eventos de carácter similar en templos y dependencias diocesanas.

Además, mientras dure esta situación de emergencia se recomienda seguir la celebración de la Eucaristía en familia por los medios de comunicación. Y debido a su vulnerabilidad, se aconseja que las personas con enfermedades crónicas, ancianas, debilitadas o con riesgo potencial, y quienes conviven con ellas, se abstengan de acudir a la celebración de la Eucaristía.

Las Orientaciones de la Conferencia Episcopal, incluyen que las celebraciones habituales de la Eucaristía pueden mantenerse con la sola presencia del sacerdote y un posible pequeño grupo convocado por el celebrante. En caso de celebraciones abiertas al pueblo se recomienda evitar la concentración de personas. Además, durante este tiempo cada Obispo podrá dispensar del precepto dominical a quienes no participen presencialmente en la Eucaristía por estos motivos.

Con respecto a la celebración de funerales y exequias, la Conferencia Episcopal recomienda que participen únicamente los familiares y personas más allegadas manteniendo las mismas prevenciones antes citadas. Y se propone posponer en la medida de lo posible las demás celebraciones, y se pide la supresión de las procesiones.

En relación con el sacramento de la comunión, y de manera extraordinaria, se recomienda recibir la comunión en la mano. Además, se insta a los celebrantes y a quienes distribuyen la comunión y preparen los objetos litúrgicos, a que extremen el cuidado en la desinfección de las manos. También se solicita que se omita el rito de la paz, o que alternativamente, éste se exprese en un gesto que evite el contacto físico.

La Conferencia Episcopal Española añade que, respecto al sacramento del perdón, éste podrá celebrarse en espacios o ámbitos que aseguren la intimidad y la distancia de seguridad recomendada por las autoridades sanitarias. Y se pide a los presbíteros que ofrezcan medios para preparar la celebración en casa, tiempo y espacios adecuados para ofrecer la Misericordia a quien la solicite en este singular tiempo cuaresmal.

Asimismo, el documento, que hace un llamamiento a la oración, incorpora una convocatoria a la creatividad pastoral, en un nuevo periodo litúrgico de cuaresma, carente de algunos signos litúrgicos comunitarios y de las expresiones de la devoción popular en la calle, y apelando a que los templos pueden permanecer abiertos para la oración personal. Y muestra la disposición de la Conferencia Episcopal a colaborar responsablemente en todo lo necesario para el control de esta pandemia atendiendo a las indicaciones de las autoridades sanitarias, especialmente la concreción del estado de alarma, por lo que estos criterios podrán ser actualizados en la medida en que evolucionen los acontecimientos y surjan nuevas medidas por parte de las Administraciones públicas.

La archidiócesis de Madrid ya había emitido el 10 de marzo una serie de recomendaciones ante el aumento de los casos de coronavirus, llamando a los fieles a seguir las pautas dictadas por las autoridades sanitarias, y se anunciaba el cierre de la Universidad San Dámaso, la puesta en marcha de una retransmisión diaria de la Eucaristía desde la catedral mediante el canal de YouTube de la diócesis, se animaba a retirar el agua bendita de las pilas de los templos, ofrecer en la Eucaristía otro gesto de paz distinto al habitual de abrazar o estrechar la mano y comulgar en la mano, rogándose a quienes distribuyesen la comunión lavarse las manos, antes y después de hacerlo.[6] El día 13 de marzo, la diócesis de Madrid publicaba en su página web una serie de instrucciones, llamando a la responsabilidad ciudadana, a limitar al máximo la actividad grupal en todos los ámbitos de la iglesia diocesana, se dispensaba a los fieles de la asistencia a la celebración dominical, recomendándose el seguimiento de la misa por medios audiovisuales, como la radio, televisión e internet. Y se instaba a los sacerdotes a la celebración diaria de la Eucaristía, aunque sea con un número muy limitado de fieles, incluso sin ellos.[7]

La edición del Diario de Navarra del 14 de marzo de 2020, se hacía eco de cómo el arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela Francisco Pérez, decretaba en su diócesis la posposición de celebraciones como bodas, bautizos y confirmaciones, en la medida de lo posible, y de no ser factible, que los mismos se celebrasen con la mínima participación de fieles. Además, disponía la suspensión pública de los funerales y exequias, y pedía acordar con las familias posponer su celebración, o en su caso, acordar con las familias su celebración en privado y con la familia más allegada. También se hacía pública la dispensa a los fieles del precepto dominical, y se les hacía un llamamiento para que siguieran las celebraciones litúrgicas desde sus casas a través de los medios de comunicación, se suspendían las celebraciones públicas de la eucaristía, y se invitaba a los sacerdotes a la celebración cotidiana de la eucaristía a hora fija en el templo más amplio que esté disponible y con algunas pocas personas convocadas por la parroquia y que se sentarán manteniendo una distancia prudencial. No obstante, dicho arzobispado llamaba a mantener abiertos los templos como signo de esperanza, para la oración personal, según la costumbre de cada lugar, evitando celebraciones comunitarias o celebración de sacramentos“. Quedaban suspendidas, también, las manifestaciones públicas de devoción, las procesiones y otras celebraciones de piedad popular. Se pedía que se atendiera a los enfermos, ancianos, personas solas, aisladas o en situación de especial dificultad siguiendo las indicaciones de prevención de las autoridades sanitarias. Estas medidas entraban en vigor inmediatamente en la diócesis, hasta el levantamiento de las medidas establecidas por el estado de alarma, pudiendo ser modificadas, en los próximos días, en función de cómo evolucionasen los acontecimientos.[8]

Otras diócesis como la de Asturias, tras haber dictado su Consejería de Salud, una Resolución de 13 de marzo de 2020 por la que se adoptan medidas en materia de salud pública en relación con espectáculos públicos, actividades recreativas, establecimientos, locales e instalaciones del Principado de Asturias, muy restrictiva,[9] y previa conversación mantenida por el Arzobispo de la diócesis con el Presidente del Gobierno del Principado y el consejero de Salud, se decidía extender inmediatamente por parte de la diócesis, la limitación, que inicialmente se refería a centros religiosos con actividades catequéticas y pastorales, a todos los templos parroquiales, iglesias y capillas, que quedarían cerrados hasta nuevo aviso, no pudiendo tener lugar celebraciones sacramentales ni actos de piedad con personas que libremente tengan acceso. Respecto de los funerales y exequias se suspendía su celebración en las iglesias y demás templos, procediéndose al entierro del difunto con alguna sencilla oración, pero posponiéndose el funeral en la iglesia para más adelante.[10]

Iglesia

3. La Federación de Entidades Religiosas Evangélicas ante la crisis del coronavirus.

Cabe recordar un episodio, a nuestro juicio poco afortunado, que tuvo lugar en los primeros días de explosión de la epidemia, pues algunos de sus focos iniciales se detectaron a principios del mes de marzo en sendas comunidades evangélicas en la provincia de Madrid, en las localidades de Torrejón de Ardoz, y Leganés, suscitándose la queja por parte de los representantes evangélicos por ciertas informaciones publicadas en los medios de comunicación que hacían hincapié en el concreto credo religioso de los enfermos, y por las declaraciones hechas por parte del portavoz del Ministerio de Sanidad, que, sin duda involuntariamente, había realizado una poco acertada declaración en que se hacía referencia a la específica orientación evangélica de las comunidades afectadas, pues ello pudiera tener consecuencias estigmatizadoras, tal y como se temía, y rechazaba, desde la citada confesión.[11] Tal incidente se resolvió cortésmente al agradecer el 3 de marzo la FEREDE las disculpas del portavoz del Ministerio de Sanidad.[12]

La actitud de FEREDE, desde ese momento será de máxima colaboración con las autoridades sanitarias. El 5 y 6 de marzo se celebraban sendas reuniones de coordinación de los representantes de FEREDE con las máximas autoridades sanitarias del Ministerio de Sanidad y la Comunidad de Madrid.[13] Y el 9 de marzo, la FEREDE recomendaba el aplazamiento de eventos regionales y nacionales.[14]

El 6 de marzo de 2020, la Dirección General de Salud Pública, Calidad e Innovación del Ministerio de Sanidad, se dirigió a los organizadores del Congreso Mundial de las Asambleas de Dios 2020, que se iba a celebrar en la Caja Mágica de Madrid, los días 19 y 21 de marzo de 2020, recomendando el aplazamiento, (o en su caso la suspensión), de eventos multitudinarios de cualquier tipo, con alta presencia de personas, hasta que se haya verificado por la autoridad sanitaria el control de la transmisión de la enfermedad y del riesgo asociado. Diligentemente, el Secretario del Consejo Ejecutivo de FADE, Francisco Javier Otero Sousa, ordenaba el 8 de marzo, la suspensión de dicho Congreso, y su posposición hasta los días 19, 20 y 21 de noviembre de 2020, por motivos de fuerza mayor, en solidaridad con la sociedad, defendiendo el interés social general y en favor de la salud pública, además de procurar la integridad de la salud de los participantes.[15]

Ya el 10 de marzo de 2020, ante las medidas anunciadas por el Ministro de Sanidad, ese mismo martes, y el cambio a un escenario de contención reforzada, FEREDE hacía público un comunicado pidiendo que se suspendieran o aplacen hasta nuevo aviso todas las actividades especiales, como campamentos, retiros, encuentros regionales, visitas entre iglesias, viajes y visitas pastorales, etc. Además sugería la posibilidad de suspender durante al menos 15 días los cultos dominicales, y que en caso de no considerarlo posible como medida inmediata, se rogaba que se atendiese a la decisión de las autoridades y a las siguientes recomendaciones: [16]

  1. a) no superar en ningún caso el aforo máximo de 1000 personas;
  2. b) los lugares de culto con menor capacidad reduzcan a un tercio sus aforos;
  3. c) reducir la frecuencia de los cultos a uno a la semana;
  4. d) organizar la asistencia en turnos de grupos reducidos y retransmitir los cultos por internet o streaming.

Además se pedía:

Que en todos los casos instruyan a sus iglesias para que las personas mayores, los niños y las personas con patologías previas se queden en sus casas y no asistan a los cultos ni demás actividades eclesiales.

Que los servicios de capellanía hospitalaria, Asistencia Religiosa en Prisiones, Hospitales, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, FFAA, etc., así como los servicios de Acción Social y todos aquellos que supongan actuaciones en establecimientos públicos, respeten las indicaciones de las autoridades sanitarias y de las autoridades competentes en cada uno de esos establecimientos públicos y se valore la posibilidad de reducir o suspender temporalmente servicios allí donde se estime conveniente.

Reiteramos que esta Federación mantiene en una relación de colaboración estrecha con las autoridades sanitarias para coordinar la aplicación de las acciones que se nos recomienden, lo que puntualmente iremos comunicando a nuestras iglesias y entidades.

Anticipándose un par de días a la declaración gubernativa del estado de alarma, la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España, (FEREDE), difundía el 12 de marzo de 2020, un comunicado dando un paso más, pidiendo a las iglesias evangélicas de toda España que suspendan todas las reuniones y cultos durante al menos los próximo 15 días. Esta solicitud debía entenderse también como recomendación de no celebrar reuniones en hogares, fraternidades de pastores, etc., evitar desplazamientos, viajes, y que los fieles de nuestras iglesias permanezcan en sus casas en la medida de lo posible, tal como lo están pidiendo las autoridades, especialmente los de edad avanzada o con patologías previas severas. También se hacía un llamamiento a la calma ante la gravedad de la infección, y animaba a las iglesias y fieles a que se mantengan informados y atiendan a las recomendaciones e instrucciones de las autoridades sanitarias; que las iglesias aprovechen los recursos de las nuevas tecnologías para celebrar reuniones virtuales o por streaming; y, especialmente, que nos unamos en oración para que el Señor nos conceda a todos -ciudadanos y autoridades-su paz, fortaleza, sabiduría y favor para controlar y vencer esta epidemia de la manera más pronta y menos cruenta posible.[17] La Iglesia Adventista del Séptimo Día, se hacía eco de este llamamiento en un comunicado publicado al día siguiente, 13 de marzo de 2020, publicado en Revista Adventista.[18]

El 19 de marzo de 2020, Actualidad Evangélica[19] se hacía eco de cómo FEREDE había retirado preventivamente la credencial al pastor de la iglesia evangélica, Jesús con Nosotros, de Málaga, a raíz de un vídeo publicado en Youtube, en el que el aludido oficiaba un culto en su iglesia y dirigía un discurso desafiante a las autoridades: “duerman tranquilos, gobernadores, porque este pastor está aquí”, un día antes que la policía local de esa ciudad irrumpiera en la iglesia durante la celebración de la reunión, desalojara el local, y pusiera una denuncia contra el pastor y contra el propietario del local, por incumplimiento del artículo 11 del Real Decreto 463/2020.[20]

Pocos días después, el 23 de marzo de 2020, la propia FEREDE, a instancias de la Unidad de Gestión de la Diversidad de la Policía Municipal de Madrid, recordaba a todas sus entidades, la obligación de cumplir con los dispuesto en el Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, por el cual se declara el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19, al haber tenido conocimiento que recientemente se ha procedido a la sanción y cierre de un lugar de culto por incumplimiento del citado Real Decreto y queremos evitar que suceda en otros y sobre todo prevenir el contagio del virus. La respuesta de la FEREDE era de máxima colaboración con las autoridades policiales municipales, insistiendo en su llamamiento a todas las entidades federadas, a la máxima responsabilidad social, y al empleo de formas creativas y telemáticas para continuar con sus actos de culto, actividades, y vida de comunidad. FEREDE insistía en la importancia de que las iglesias que aún no lo han hecho suspendan la celebración de sus cultos y que los fieles de las iglesias permanezcan en sus casas y eviten los desplazamientos que no estén debidamente justificados en los términos que establece el citado Real Decreto de estado de alarma. FEREDE hacía hincapié en que, pese a que la celebración de cultos no está del todo prohibida por el Real Decreto si se realizan dentro de las estrictas medidas de seguridad, de reducción de aforo, distancia mínima de un metro y “contacto físico cero” entre los participantes, -con excepción del País Vasco, donde el gobierno autonómico sí las ha prohibido-, la situación recomienda la suspensión total de los cultos y reitera esta solicitud a todos los pastores e iglesias. FEREDE pedía que se promueva la celebración de cultos familiares dentro de los domicilios y que los pastores desarrollen su ministerio pastoral y de enseñanza a través de internet y por vía telefónica, aprovechando las posibilidades de las nuevas tecnologías.[21]

4. La respuesta desde el Islam.

Dentro de las comunidades musulmanas, la Comisión Islámica de España recomendaba, el 12 de marzo de 2020, la suspensión de la Salat u Oración del Viernes, rezo colectivo en día de precepto, de esta semana día 13 de marzo de 2020 y de la semana siguiente viernes día 20 de marzo. Del mismo modo y a fin de evitar la afluencia de personas desinformadas también al rezo colectivo de cualquiera de las cinco oraciones diarias, recomendaba el cierre de las mezquitas durante esa semana y la siguiente, procediendo a realizar la oración en cada domicilio. Asimismo recomendaba seguir estas indicaciones y las que procedan de fuentes oficiales de las autoridades sanitarias, siempre velando por el bien común, la salud propia y del prójimo, aportando nuestra responsabilidad y hábitos higiénicos a la salud pública de toda la sociedad española.[22] En ese mismo sentido, el Centro Islámico de Madrid, por ejemplo, decidía suspender la Oración del Viernes, (Yumua), y los rezos diarios en la mezquita del Centro a partir del 13 de marzo, hasta nuevo aviso,[23] e instaba a los fieles a permanecer en casa por el coronavirus para leer, meditar y descansar de los compromisos y celebraciones.[24]

5. La actitud del judaísmo.

La Federación de Comunidades Judías de España, con fecha 13 de marzo de 2020, publicaba un comunicado que contenía una serie de medidas de seguridad e higiene, ante el coronavirus, entre las que se encontraban:[25]

1) No besar a las personas, los libros de tefila, (sidur),[26] los talits,[27] las mezuzot[28] y los sefer torah.[29]

2) No estrechar las manos.

3) Quedarse en casa en caso de tos, fiebre o dificultad respiratoria, incluso si hay que decir kadish.[30]

4) Lavarse las manos con frecuencia con agua y jabón, o gel hidroalcohólico.

5) Abstenerse de ir a visitar a personas en cuarentena.

6) No ir a la sinagoga si se ha tenido contacto con un contagiado.

7) Abstenerse las personas de edad avanzada o enfermas, de acudir a la sinagoga, si se espera una gran afluencia de gente,

8) No probar el kidush[31] en la misma copa, sino usar vasos individuales.

Al poco de la declaración del estado de alarma, el Presidente de la Federación de Comunidades Judías de España, Isaac Querub, dirigía un mensaje de aliento, desde el seno de las comunidades judías.[32] Y el 22 de marzo de 2020, los medios de comunicación se hacían eco del mensaje de solidaridad por la crisis del coronavirus en España, dirigido al Rey Felipe VI, por parte del Presidente de Israel, Reuvén Rivlin.[33]

6. La respuesta de los cristianos ortodoxos.

En el caso concreto de la Iglesia Ortodoxa Rumana, que es la que cuenta con mayor número de fieles dentro del conjunto de las iglesias ortodoxas arraigadas en España,  la página web de su Obispado para España y Portugal, divulgaba un comunicado, fechado el 19 de marzo de 2020, en el que se incluían una serie de recomendaciones para que en dicho Obispado, la Santa Misa se realizase en privado, con una participación limitada, en que además del sacerdote, podrían estar presentes un número muy reducido de fieles, entre los que podría estar el cantor de la parroquia. A la Misa dominical, o durante la semana, los fieles podrían acudir a la iglesia sólo por necesidades que no puedan ser aplazadas, previa solicitud telefónica anticipada, y dentro de un horario acordado con el párroco, y respetando estrictamente las reglas de protección impuestas por las autoridades civiles, tales como máscaras y guantes. Todos los demás servicios litúrgicos, públicos y actividades extra litúrgicas quedaban suspendidas, mientras tanto. Además, se instaba a los sacerdotes ortodoxos rumanos a utilizar los medios tradicionales y modernos de comunicación, tales como el teléfono, o las redes sociales, con el fin de poder transmitir los servicios oficiales de la Iglesia, en privado, con el fin de asegurar la asistencia espiritual de los creyentes y poder mantener el contacto con ellos. Asimismo, al coincidir el período de cuarentena con el de la Cuaresma, se instaba al clero ya los fieles a la oración en familia, a la lectura espiritual y a la reflexión interna.[34] Las parroquias ortodoxas se mantienen en gran medida gracias a las aportaciones de los fieles, con motivos de las celebraciones litúrgicas, y a la adquisición por parte de éstos de objetos religiosos, como velas o iconos. El periodo de cuarentena suponía de este modo una importante dificultad, para el digno sustentamiento del clero.

7. Conclusiones.

La respuesta de las confesiones religiosa, ante la declaración del estado de alarma, se puede decir, a grandes rasgos, que ha sido modélica, demostrando estar a la altura de las circunstancias, al haber dado prueba de saber ejercer este derecho, con responsabilidad, y sentido de la autolimitación en la puesta en práctica del mismo, de forma cívica, y respetuosa con los derechos de los demás, y de los concretos límites inherentes al mismo, que se esperan en una sociedad democrática. Todas las principales confesiones religiosas presentes en España, dirigieron con carácter inmediato instrucciones a sus miembros concienciándoles sobre la necesidad de ejercitar responsablemente su derecho de libertad religiosa. Incluso, como hemos dicho, el 5 y 6 de marzo, la FEREDE, fuertemente sensibilizada por los brotes de la epidemia que habían tenido lugar en algunos de sus lugares de culto, (alguno de los cuales había sido incluso preventivamente clausurado), participó en sendas reuniones de coordinación con las máximas autoridades sanitarias del Ministerio de Sanidad y la Comunidad de Madrid,[35] y se mostró dispuesta a colaborar en todo lo que estuviera en sus manos, para evitar la propagación de los brotes de coronavirus. Más difícil de entender, le resulta a quien escribe estas líneas, cómo esas mismas autoridades públicas que hacía pocos días habían criticado[36] la prudente suspensión, el 12 de febrero, del Mobile World Congress que se iba a celebrar en Barcelona los días 24 a 27 de febrero,[37] concedieron los permisos pertinentes para poder celebrar concentraciones masivas de personas del 8 de marzo, en las principales ciudades españolas, alentando las manifestaciones ciudadanas verdaderamente multitudinarias conmemorativas del Día de la Mujer trabajadora, de las que ha quedado abundante testimonio gráfico en los medios de comunicación,[38] y celebrándose en Madrid, ese mismo 8 de marzo, un mitin del partido Vox en un recinto como el de la Plaza de Toros de Vistalegre, con capacidad para más de 15.000 personas.[39]

Nuestra perplejidad ante la celebración de estas dos últimas concentraciones es aún mayor si tenemos en cuenta que 2 días antes, el 6 de marzo de 2020, la Dirección General de Salud Pública, Calidad e Innovación del Ministerio de Sanidad, se dirigía a los organizadores del Congreso Mundial de las Asambleas de Dios 2020, que se iba a celebrar en la Caja Mágica de Madrid, los días 19 y 21 de marzo de 2020, recomendando el aplazamiento, (o en su caso la suspensión), de eventos multitudinarios de cualquier tipo, con alta presencia de personas, hasta que se haya verificado por la autoridad sanitaria el control de la transmisión de la enfermedad y del riesgo asociado, por entender que los eventos multitudinarios de cualquier tipo, con alta presencia de personas procedentes de cualquiera de las zonas del mundo en las que se ha constatado transmisión del virus SARS-CoV-2, se consideran evento de riesgo para la transmisión del patógeno y suponen un riesgo para la salud de la población. Se basaba para ello en un oficio firmado por el Ministro de Sanidad, el 3 de marzo de 2020, sobre “Recomendaciones de medidas extraordinarias en relación con la situación provocada por el nuevo coronavirus COVID-19”. La recomendación fue inmediatamente tomada en consideración por la FADE, cuyo Secretario de su Consejo Ejecutivo, anunciaba el 8 de marzo, la suspensión de dicho Congreso, y su posposición hasta los días 19, 20 y 21 de noviembre de 2020.[40]

La celebración de las citadas multitudinarias concentraciones de personas celebradas en Madrid, el 8 de marzo, no fueron sino un despropósito, que contrasta con el responsable ejercicio cívico de sus derechos por las autoridades evangélicas, en este caso las Asambleas de Dios, que se autolimitaron en el ejercicio de sus derechos fundamentales, el de reunión en este caso, siguiendo las recomendaciones de unas autoridades sanitarias, que irresponsablemente utilizaron arbitrariamente dos varas de medir, ante un mismo problema de salud pública.

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[1] Boletín Oficial del Estado nº 134, de 5 de junio de 1981.

Accesible en: https://www.boe.es/eli/es/lo/1981/06/01/4/con

[2] Boletín Oficial del Estado nº 67, de 14 de marzo de 2020.

Accesible en: https://www.boe.es/boe/dias/2020/03/14/

[3] Boletín Oficial del Estado nº 73, de 14 de marzo de 2020.

Accesible en: https://www.boe.es/boe/dias/2020/03/18/

[4]http://www.congreso.es/portal/page/portal/Congreso/Congreso/SalaPrensa/NotPre?_piref73_7706063_73_1337373_1337373.next_page=/wc/detalleNotaSalaPrensa?idNotaSalaPrensa=35449&mostrarvolver=N

[5] Accesibles en: https://conferenciaepiscopal.es/orientaciones-ante-la-situacion-actual/

[6] https://www.archimadrid.org/index.php/oficina/madrid/2-madrid/9036278-recomendaciones-del-arzobispado-ante-el-aumento-de-casos-de-coronavirus

[7] https://www.archimadrid.org/index.php/arzobispo/cartas/332-otras-cartas/9036307-dios-es-nuestra-esperanza-el-coronavirus-en-madrid-protejamos-la-salud-de-todos

[8] https://www.diariodenavarra.es/noticias/navarra/2020/03/14/el-arzobispado-pamplona-pospone-bodas-bautizos-confirmaciones-suspende-funerales-684181-300.html

[9] Publicada en el suplemento al nº 51 del Boletín Oficial del Principado de Asturias de 13 de marzo de 2020, y accesible en:

https://sede.asturias.es/bopa/2020/03/13/20200313Su4.pdf

[10] https://www.iglesiadeasturias.org/disposiciones-urgencia-del-arzobispo-oviedo-ante-agravamiento-del-coronavirus-covid-19/

[11] Puede verse al respecto:

https://www.elespanol.com/ciencia/salud/20200302/grupo-religioso-evangelico-posible-casos-coronavirus-torrejon/471703438_0.html

https://www.lavanguardia.com/vida/20200302/473919222229/coronavirus-grupo-evangelico-torrejon-de-ardoz-covid-19.html

https://www.elespanol.com/reportajes/20200303/evangelicos-fernando-simon-nadie-resto-contagiados-catolicos/471704262_0.html

https://www.actualidadevangelica.es/index.php?option=com_content&view=article&id=12144:2020-03-02-19-44-39&catid=42:ferede

[12] https://www.actualidadevangelica.es/index.php?option=com_content&view=article&id=12146:2020-03-03-16-35-27&catid=42:ferede

[13] https://www.actualidadevangelica.es/index.php?option=com_content&view=article&id=12151:2020-03-05-22-13-32&catid=42:ferede

https://www.actualidadevangelica.es/index.php?option=com_content&view=article&id=12150:2020-03-05-19-39-47&catid=46:actualidad

https://www.actualidadevangelica.es/index.php?option=com_content&view=article&id=12155:2020-03-06-19-58-47&catid=42:ferede

[14] https://www.actualidadevangelica.es/index.php?option=com_content&view=article&id=12161:2020-03-09-15-01-25&catid=42:ferede

[15] https://unlimited2020.com/wp-content/uploads/ESPA%c3%91OL.pdf

Véase la noticia completa publicada por el digital ok diario en: https://okdiario.com/espana/sanidad-pidio-suspender-congreso-evangelico-madrid-coronavirus-dos-dias-antes-del-8-m-5364824

[16] https://www.actualidadevangelica.es/index.php?option=com_content&view=article&id=12165:2020-03-10-17-07-17&catid=42:ferede

https://www.actualidadevangelica.es/2020/COMUNICADO-DE-PRENSA-Coronavirus-NuevoEscenario2.pdf

[17] https://www.actualidadevangelica.es/2020/COMUNICADO-SUSPENSION-TEMPORAL-DE-CULTOS-DOMINICALES.pdf

https://www.actualidadevangelica.es/index.php?option=com_content&view=article&id=12169:ferede-impulsa-el-teletrabajo-y-restringe-las-visitas-a-sus-oficinas&catid=42:ferede

https://www.actualidadevangelica.es/index.php?option=com_content&view=article&id=12171:2020-03-12-17-11-39&catid=42:ferede

[18] https://revista.adventista.es/actualizacion-coronavirus-13-3-2020-comunicado-y-alternativas/

[19] https://www.actualidadevangelica.es/index.php?option=com_content&view=article&id=12195:2020-03-19-18-32-19&catid=42:ferede

[20] https://www.actualidadevangelica.es/index.php?option=com_content&view=article&id=12190:2020-03-19-11-04-51&catid=46:actualidad

[21] https://www.actualidadevangelica.es/index.php?option=com_content&view=article&id=12199:ferede-reitera-el-llamamiento-a-sus-iglesias-de-que-suspendan-los-cultos&catid=42:ferede

https://www.actualidadevangelica.es/2020/Comunidado-de-Prensa-Reiteracion-del-llamado-a-la-suspension-de-cultos.pdf

[22] http://comisionislamicadeespana.org/

[23] http://www.centro-islamico.com/reflexiones/aviso/

[24] http://www.centro-islamico.com/reflexiones/es-una-buena-oportunidad/

[25] http://jewishmarbella.org/fcje-comunicado-de-medidas-de-seguridad-e-higiene-ante-el-coronavirus/

[26] Libro de oraciones diarias.

[27] Paño en forma de chal que cubre la cabeza y es empleado por los varones judíos con motivo de los servicios religiosos.

[28] Pequeñas bajas en las que se coloca un rollo escrito de pergamino, con pasajes religiosos, y que se colocan en los dinteles de las puertas.

[29] O rollos de pergamino que contienen la Torah.

[30] El kadish es uno de los rezos principales de la religión judía, en el que se realiza un panegírico a Dios, pidiéndosele la redención.

[31] Hace referencia al rezo judío, con motivo del cual se consume un vino kasher.

[32] https://www.fcje.org/coronavirus-mensaje-del-presidente-de-la-fcje-isaac-querub/

[33] https://www.lavanguardia.com/politica/20200322/4830251364/rivlin-expresa-al-rey-de-espana-su-solidaridad-por-la-crisis-del-coronavirus.html

[34] http://www.obispadoortodoxo.es/index.php/arhiva/evenimente-2019/194-mai-2020/2020-comunicat-de-presa

[35] https://www.actualidadevangelica.es/index.php?option=com_content&view=article&id=12151:2020-03-05-22-13-32&catid=42:ferede

https://www.actualidadevangelica.es/index.php?option=com_content&view=article&id=12150:2020-03-05-19-39-47&catid=46:actualidad

https://www.actualidadevangelica.es/index.php?option=com_content&view=article&id=12155:2020-03-06-19-58-47&catid=42:ferede

[36] https://www.elespanol.com/opinion/tribunas/20200325/debemos-vigilar-capitan-sanchez/477572242_12.html

[37] https://www.redaccionmedica.com/secciones/sanidad-hoy/la-epidemia-de-coronavirus-cancela-el-mobile-world-congress-de-barcelona-8235

[38] https://www.lavanguardia.com/vida/20200308/474034668390/directo-manifestacion-madrid-dia-internacional-mujer-video-seo-lv.html

[39] https://www.europapress.es/nacional/noticia-vox-mantiene-multitudinario-mitin-vistalegre-pese-coronavirus-20200308104708.html

https://www.elplural.com/politica/espana/vox-vistalegre-partido-extrema-derecha-combate-8m-mitin-multitudinario_131689126

[40] https://unlimited2020.com/wp-content/uploads/ESPA%c3%91OL.pdf

Puede verse también: https://okdiario.com/espana/sanidad-pidio-suspender-congreso-evangelico-madrid-coronavirus-dos-dias-antes-del-8-m-5364824

 

Nota: las personas interesadas podrán plantear a investigadores de la UPNA cuestiones relacionadas con el coronavirus o el estado de alarma a través del correo electrónico ucc@unavarra.es, incluyendo en el asunto #UPNAResponde/#NUPekErantzun. 

Agua para energía: las necesidades hídricas de las centrales termoeléctricas

La disponibilidad de agua y energía representa un aspecto fundamental a la hora de satisfacer las necesidades humanas básicas y garantizar el desarrollo de las economías a nivel mundial. No es, por tanto, casualidad que los sectores del agua y la energía están estrechamente interrelacionados. Por un lado, se requiere energía para el bombeo, el tratamiento y la desalinización del agua. Por otro, grandes volúmenes de agua son necesarios en la práctica totalidad de procesos de producción de energía: extracción de materias primas, refrigeración de plantas termoeléctricas, procesos de limpieza, producción de biocombustibles, funcionamiento de las turbinas, etc.

Según datos del Banco Mundial, muchas regiones a nivel mundial se están enfrentando ya a graves problemas de escasez de agua y energía. Adicionalmente, se estima que las demandas de agua y energía aumentarán en los próximos años y los efectos del cambio climático no harán sino agravar aún más el problema. Por tanto, identificar y entender las sinergias de este “nexo” se alza como una cuestión esencial para asegurar la provisión de energía en un mundo donde la disponibilidad de agua es cada vez más limitada.

Figura 1. El reto del agua y la energía. Fuente: www.un.org

La producción de energía eléctrica representa uno de los mayores usos del agua en todo el mundo. Además de las centrales hidroeléctricas, las termoeléctricas (aquellas que emplean como combustible el carbón, el gas natural o el uranio, entre otros) también emplean grandes volúmenes de agua, principalmente como medio refrigerante (esto es, disipar el calor “residual” de los sistemas para permitir el correcto funcionamiento de las instalaciones). Se estima que alrededor de 53.000 millones de metros cúbicos de agua dulce se emplean para producción termoeléctrica a escala global (McNabb, 2019). La temperatura necesaria para producir electricidad en este tipo de instalaciones varía según el tipo de combustible empleado y, en consecuencia, cada tipo de central requiere diferentes cantidades de agua de refrigeración. La refrigeración es la actividad que implica las mayores cantidades de agua y, por lo tanto, el sistema de refrigeración debe considerarse una parte integral del proceso de generación de energía pudiendo tener una gran influencia en el rendimiento y la disponibilidad global de la central.

Existen diferentes tipos de sistemas de refrigeración que requieren diferentes volúmenes de agua. Tal y como muestra la Figura 2, los sistemas de refrigeración más populares son los de ciclo abierto (“once-through cooling”) y las torres de refrigeración (“recirculating cooling”). Los primeros extraen el agua de una masa de agua, pasándola a través de un condensador de vapor y devolviéndola posteriormente a la fuente de agua a una temperatura más alta (normalmente limitada por la legislación medioambiental). Esta tecnología de refrigeración evapora una pequeña fracción del agua extraída. Por el contrario, una torres de refrigeración es un mecanismo de evacuación de calor, que arroja a la atmósfera el calor residual del agua de refrigeración. Este sistema de refrigeración extrae mucha menos agua que los sistemas de ciclo abierto, pero precisa de un mayor consumo hídrico.

Consumo hidrico

Figura 2. Extracción y consumo hídrico de los principales sistemas de refrigeración (determinados por el tamaño de las flechas). Fuente: https://arizonaenergy.org

En resumen, tanto los diferentes tipos de tecnología de generación como los diferentes tipos sistemas de refrigeración instalados en las centrales dan lugar a diferentes extracciones y consumos de agua, lo que requiere ser riguroso al hablar del uso del agua en las centrales eléctricas. En este sentido, es imprescindible diferenciar entre los conceptos de extracción y consumo hídrico. Las extracciones de agua se definen como la cantidad total de agua captada de una masa de agua, independientemente de la cantidad que se consuma de ese volumen total. En cambio, el consumo de agua queda definido como la parte de agua extraída que se evapora durante el proceso de enfriamiento en las centrales termoeléctricas y, por ende, se elimina del entorno de agua próximo. La parte del agua extraída que no se consume (pierde) es devuelta después de su uso a una masa de agua como, por ejemplo, un acuífero o el cauce del un río, representando el flujo de retorno o “agua descargada”.

Recientes investigaciones para el caso español (aquí) han mostrado que, para el conjunto del sector termoeléctrico, las centrales nucleares son las principales demandantes de agua, seguidas de las de carbón y, finalmente, las de gas natural y ciclo combinado. Estudios internacionales también confirman este hecho, como se muestra en la siguiente tabla.

Tabla 1. Coeficientes medios de extracción y consumo hídrico (m3/MWh) de las principales centrales termoeléctricas, por tipo de combustible y sistema de refrigeración. Fuente: adaptación a partir de Macknick et al., (2012).

Referencias:

Macknick, J., Newmark, R., Heath, G., & Hallett, K. C. (2012). Operational water consumption and withdrawal factors for electricity generating technologies: a review of existing literature. Environmental Research Letters, 7(4), 045802.

McNabb, D. E. (2019). Global Pathways to Water Sustainability. Springer.

 

Esta entrada al blog ha sido elaborada por Diego Sesma Martín, investigador postdoctoral del Departamento de Economía de la Universidad Pública de Navarra (UPNA) e investigador del Instituto Inarbe (Institute for Advanced Research in Business and Economics) de la UPNA y del programa DeSIRE, 4TU Centre for Resilience Engineering (Países Bajos)