Movilidades, innovaciones sociales e ingenierías socioterritoriales

Las sociedades actuales están siendo profundamente transformadas por los flujos de información, personas y capitales, así como las nuevas tecnologías de la información y la comunicación. En conjunto, han favorecido una progresiva hibridación las dimensiones sociales y técnicas, globales y locales, rurales y urbanas. Pero muchos de los planteamientos con los que organizamos la realidad social, como las políticas territoriales o los mapas de servicios, responden en gran medida a las clasificaciones y conceptos estáticos de las antiguas sociedades en proceso de modernización.

Por ejemplo, la accesibilidad que procura el automóvil privado no solo configura unos territorios porosos, sino unos tiempos y espacios cotidianos más personalizados. También la integración de las economías regionales en las dinámicas internacionales (como las cadenas agroindustriales o el turismo global) han cambiado los factores para el desarrollo económico. Y la eclosión de movilidades al comienzo del nuevo siglo (migraciones, cambios residenciales, desplazamientos pendulares de larga distancia) condicionan las estructuras demográficas, la sostenibilidad y las formas de gobernanza regionales.

Vegas de Almenara, antiguo poblado de colonización en la Gran Vega de Sevilla.

El proyecto “Movilidades, diversidad social y sostenibilidad. Los retos de la agenda europea para el desarrollo rural”, desarrollado en España y Portugal por investigadores del ámbito de la sociología, la arquitectura y la política territorial procedentes de la Universidad de Aveiro, la Universidad de Sevilla, la Universidad Pablo Olavide y la Universidad Pública de Navarra, explora el papel que juegan estos procesos en el cambio social que define nuestra sociedad posglobal.

Los estudios desarrollados en la Región litoral portuguesa de Aveiro, el área peri-urbana de Sevilla y la montaña pirenaica navarra descubren, por un lado, el impacto de las políticas territoriales y las organización de las accesibilidades sobre los proyectos vitales de los grupos locales. Por otro lado, muestra las experiencias de innovación social que plasman las estrategias sociales (laborales, residenciales, de cuidados, etc.) de diferentes perfiles sociológicos basadas en las movilidades e hibridaciones mencionadas. Sus conclusiones evidencian la necesidad de concebir fórmulas para el planeamiento (de recursos, servicios, accesibilidades, etc.) que contemplen estas dinámicas.

Freguesía de Sao Jacinto, municipio de Aveiro (Portugal).

Por ejemplo, las áreas peri-urbanas han sido tradicionalmente consideradas como anomalías que debían ser ordenadas bajo la dicotomía rural-urbana, dada la complejidad de procesos que albergan (dispersión residencial, estructuras fragmentadas de gobernanza, mezcla y competencia de usos, diversidad social). Sin embargo, su generalización y persistencia ha llevado a considerarlas cada vez más como espacios que requieren un tratamiento específico. Y muchas de las sociedades rurales de montaña y litorales afrontan las paradojas de unos territorios ricos en recursos, pero pobres en servicios. Regiones que acumulan valiosos patrimonios naturales, culturales e identitarios, pero presentan fuertes desigualdades de accesibilidad y profundas fragilidades demográficas y económicas.

El municipio navarro de Roncal (Valle de Roncal).

Nuestros resultados demuestran como el uso de las TIC (tecnologías de la información y las comunicaciones), el automóvil privado y los desplazamientos cotidianos, así como la combinación de residencias rurales y urbanas o las migraciones temporales, consolidan el capital social en el territorio, el arraigo juvenil, los negocios locales o la asistencia de mayores y niños en contextos rurales donde las políticas de recortes y la recesión económica se han prolongado durante la última década. Y que estas estrategias familiares pueden ser analizadas como formas de innovación social e incorporadas a las políticas públicas y la gobernanza del bienestar rural.

 

Esta entrada al blog ha sido elaborada por Jesús Oliva Serrano, profesor titular del Departamento de Sociología y Trabajo Social e investigador del Instituto de Smart Cities (ISC) de la Universidad Pública de Navarra (UPNA)