Las mujeres en carreras STEM (“Science, Technology, Engineering and Mathematics”) o cómo sin maestras no hay alumnas

Escribo esta entrada para tratar la situación de las mujeres en las carreras STEM (siglas en inglés de Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas), ya que, como subdirectora de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales y de Telecomunicación (ETSIIT) y como profesora de la Universidad Pública de Navarra (UPNA) en los grados en Ingeniería en Tecnologías de Telecomunicación e Ingeniería Informática, soy testigo del bajón de mujeres en estas disciplinas.

En la UPNA y en el sistema universitario español, prácticamente el 50% de los estudiantes son mujeres. Sin embargo, el número de las estudiantes de las dos escuelas de ingeniería de la UPNA (ETSIIT y la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos-ETSIA) ronda, de media, en los últimos años el 23%. Los grados de Ingeniería Mecánica e Ingeniería Eléctrica y Electrónica presentan los porcentajes de mujeres más bajos (por debajo del 12%).

Las causas de esta situación son muy diversas. Por un lado, la educación y la opinión pública siempre han considerado estas carreras como masculinas y desprovistas de efectos sociales. Sin embargo, las carreras STEM sí pueden proporcionar ese elemento social que valoran las mujeres. Además, la sociedad necesita, y va a necesitar para el año 2020, profesionales STEM y estos deberían ser mujeres, al menos, en un 50%.

También está la falta de referentes femeninos para explicar la falta de interés de las chicas por las carreras técnicas. En las carreras de ingeniería de la universidad, las mujeres están en clara minoría dentro de las plantillas de personal docente e investigador y, si no hay maestras, no hay alumnas.

Tampoco quiero olvidar el contexto educativo. De pequeños, la mayoría de las niñas aventajan a los niños en todas las materias, incluyendo las matemáticas. La diferencia en sus comportamientos tiene que ver con la forma de enfrentarse a los retos. Mientras que los chicos piensan que no solucionan un problema porque es difícil, las chicas piensan que se debe a que no pueden hacerlo.

A esto se añade que existe un problema de comunicación. Mucha gente no sabe a qué nos dedicamos exactamente los ingenieros… Tenemos que transmitirles en qué hacemos mejor la vida de todos gracias a la ingeniería, y cómo lo hacemos.

Por todo ello, es preciso hacer algo para visibilizar a las mujeres que trabajamos en STEM. En este sentido, son muy destacables las acciones de fomento de las ciencias llevadas a cabo por la Real Academia de Ingeniería, como una campaña de actividades para potenciar la inclusión y la vocación de niñas y jóvenes en este ámbito con el fin de desterrar la concepción de que las mujeres que tienen vocación por esas áreas son “bichos raros” o “intrusas”.

La UPNA no se queda atrás en este campo. Así, cuenta con un programa de charlas de divulgación científica, en las que el profesorado acude a los centros escolares; y organiza las Semanas de la Ciencia, que se realizan en noviembre con diversas actividades para diferentes públicos, por citar dos ejemplos.

Sin embargo, quiero adentrarme en una obra de teatro, la titulada “Yo quiero ser científica”, en la que nueve profesoras de la UPNA damos vida a otras tantas mujeres científicas del pasado, con el fin de visibilizar a estas féminas que padecieron muchas penurias para poder desarrollarse como científicas. Dicha obra concluye con una charla final, en la que hablamos al público (fundamentalmente, escolares) de nuestra carrera investigadora actual para poder visibilizar el papel de la mujer en la ciencia en este momento.

No quiero olvidarme de las numerosas mujeres emprendedoras tecnólogas, muy importantes a nivel internacional, y también mujeres tituladas por la UPNA, que han desarrollado su carrera de Ingeniería de Telecomunicación y han podido llevar a cabo acciones de emprendimiento hasta el punto de crear algunas de ellas empresas o grupos de investigación de gran prestigio internacional.

Para concluir, cabe preguntarse qué acciones pueden fomentar el incremento de mujeres en carreras STEM. Por ejemplo, la educación desde la infancia o la correcta orientación en los colegios e institutos.

En conclusión, el incremento de mujeres en las carreras STEM es una labor que involucra a toda la sociedad. No podemos desperdiciar el talento de la mitad de la población. Nos jugamos el futuro en ello.

 

 

Esta entrada ha sido elaborada por Silvia Díaz Lucas, doctora en Ingeniería de Telecomunicación, profesora del Departamento de Ingeniería Eléctrica, Electrónica y de Comunicación de la Universidad Pública de Navarra (UPNA), donde también es investigadora en el Instituto de Smart Cities (ISC) y subdirectora de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales y de Telecomunicación (ETSIIT); es autora e intérprete de la obra “Yo quiero ser científica”, en la que da vida a la actriz y tecnóloga Hedy Lamarr

 

“Yo quiero ser científica”: vídeo sobre Klara von Neumann

El blog “Traductor de Ciencia” avanza en la divulgación de la vida y obra de científicas del pasado con el capítulo dedicado a Klara von Neumann, una pionera en la programación de ordenadores. Es una de las protagonistas de la obra de teatro “Yo quiero ser científica”, en la que nueve  profesoras que imparten docencia en diferentes titulaciones de ingeniería de la Universidad Pública de Navarra (UPNA) rescatan la vida y la obra de mujeres científicas de siglos pasados.

La UPNA, con la colaboración de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT)-Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, se suma a este homenaje a científicas del pasado, difundiendo vídeos desenfadados sobre sus vidas y obras, como el que aparece a continuación.

“Yo quiero ser científica”: vídeo sobre Edith Clarke

El blog “Traductor de Ciencia” se suma a la divulgación de la vida y obra de científicas del pasado con Edith Clarke, una pionera en el campo de la electricidad. Es una de las protagonistas de la obra de teatro “Yo quiero ser científica”, en la que nueve  profesoras que imparten docencia en diferentes titulaciones de ingeniería de la Universidad Pública de Navarra (UPNA) rescatan la vida y la obra de mujeres científicas de siglos pasados.

La UPNA, con la colaboración de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT)-Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, se suma a este homenaje a científicas del pasado, difundiendo vídeos desenfadados sobre sus vidas y obras, como el que aparece a continuación.

“Yo quiero ser científica”: vídeo sobre Emmy Noëther

El blog “Traductor de Ciencia” continúa con su abordaje de la vida y obra de científicas del pasado con Emmy Noëther, la matemática que creó “el teorema más bello del mundo”. Es una de las protagonistas de la obra de teatro “Yo quiero ser científica”, en la que nueve  profesoras que imparten docencia en diferentes titulaciones de ingeniería de la Universidad Pública de Navarra (UPNA) rescatan la vida y la obra de mujeres científicas de siglos pasados.

La UPNA, con la colaboración de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT)-Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, se suma a este homenaje a científicas del pasado, difundiendo vídeos desenfadados sobre sus vidas y obras, como el que aparece a continuación.

“Yo quiero ser científica”: vídeo sobre Marie Sklodowska-Curie

El blog “Traductor de Ciencia” prosigue con la divulgación de la vida y obra de científicas del pasado con Marie Sklodowska-Curie, la primera persona en recibir dos premios Nobel. Es una de las protagonistas de la obra de teatro “Yo quiero ser científica”, en la que nueve  profesoras que imparten docencia en diferentes titulaciones de ingeniería de la Universidad Pública de Navarra (UPNA) rescatan la vida y la obra de mujeres científicas de siglos pasados.

La UPNA, con la colaboración de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT)-Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, se suma a este homenaje a científicas del pasado, difundiendo vídeos desenfadados sobre sus vidas y obras, como el que aparece a continuación.

“Yo quiero ser científica”: vídeo sobre Sofia Kovalévskaya

El blog “Traductor de Ciencia” continúa con la divulgación de la vida y obra de científicas del pasado con Sofia Kovalévskaya, la primera doctora en Matemáticas. Es una de las protagonistas de la obra de teatro “Yo quiero ser científica”, en la que nueve  profesoras que imparten docencia en diferentes titulaciones de ingeniería de la Universidad Pública de Navarra (UPNA) rescatan la vida y la obra de mujeres científicas de siglos pasados.

La UPNA, con la colaboración de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT)-Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, se suma a este homenaje a científicas del pasado, difundiendo vídeos desenfadados sobre sus vidas y obras, como el que aparece a continuación.

“Yo quiero ser científica”: vídeo sobre Ada Lovelace

El blog “Traductor de Ciencia” prosigue con la divulgación de la vida y obra de científicas del pasado con Ada Lovelace, la primera programadora de la historia. Es una de las protagonistas de la obra de teatro “Yo quiero ser científica”, en la que nueve  profesoras que imparten docencia en diferentes titulaciones de ingeniería de la Universidad Pública de Navarra (UPNA) rescatan la vida y la obra de mujeres científicas de siglos pasados.

La UPNA, con la colaboración de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT)-Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, se suma a este homenaje a científicas del pasado, difundiendo vídeos desenfadados sobre sus vidas y obras, como el que aparece a continuación.

“Yo quiero ser científica”: vídeo sobre Maria Sibylla Merian

El blog “Traductor de Ciencia” continúa con su homenaje a científicas del pasado con Maria Sibylla Merian, la primera entomóloga experimental de la historia. Es una de las protagonistas de la obra de teatro “Yo quiero ser científica”, en la que nueve  profesoras que imparten docencia en diferentes titulaciones de ingeniería de la Universidad Pública de Navarra (UPNA) rescatan la vida y la obra de mujeres científicas de siglos pasados.

La UPNA, con la colaboración de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT)-Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, se suma a este homenaje a científicas del pasado, difundiendo vídeos desenfadados sobre sus vidas y obras, como el que aparece a continuación.

“Yo quiero ser científica”: vídeo sobre Hipatia de Alejandría

Nueve profesoras que imparten docencia en diferentes titulaciones de ingeniería de la Universidad Pública de Navarra (UPNA) son las autoras e intérpretes de la obra de teatro titulada “Yo quiero ser científica”, en la que rescatan la vida y la obra de mujeres científicas de siglos pasados. La función busca dar visibilidad a mujeres científicas con el doble fin de revelar una parte de la historia de la ciencia poco o nada conocida y potenciar que las niñas puedan identificarse con figuras femeninas del ámbito científico y tecnológico, sirviéndoles así de inspiración.

La UPNA, con la colaboración de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT)-Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, se suma a este homenaje a científicas del pasado, difundiendo vídeos desenfadados sobre sus vidas y obras. En este capítulo: Hipatia de Alejandría, la primera científica de la historia.

Hipatia de Alejandría, la primera científica de la historia

¿Qué nombre de científica importante destacarías de la historia? Casi todos responderíamos el mismo nombre: Marie Curie. Sin embargo, además de ella, ¿conoces alguna más? Es difícil recordar muchos más nombres de mujeres que hayan destacado en la ciencia y la tecnología, y, sin embargo, existen y han aportado muchas cosas importantes. Queremos conocerlas, queremos que las conozcáis y, por eso, les hemos dado vida en una obra de teatro.

En concreto, somos nueve profesoras e investigadoras de la Universidad Pública de Navarra (UPNA), y cada una de nosotras hemos elegido representar a una científica con la que nos sentimos identificada. Pero, además, para que podáis conocerlas más en profundidad, iniciamos, con esta entrada, una serie de breves biografías sobre las científicas a las que representamos, de tal modo que os podáis enamorar de ellas de la misma forma que lo hemos hecho nosotras.

Comenzaremos con la que se considera la primera científica de la historia: Hipatia de Alejandría, nacida aproximadamente en el siglo IV en dicha ciudad egipcia. Por aquel entonces, la metrópoli fundada por Alejandro Magno era la capital de Egipto y se la conocía por su museo, su enorme biblioteca y sus grandes templos. Fue precisamente en la biblioteca donde Hipatia pasó la mayor parte de sus horas, ya que su padre, Teón, trabajaba allí. Así, Hipatia, como muchos científicos de la época, se dedicó a ordenar y reescribir a mano las obras más importantes de la Antigüedad. Una reescritura que conllevaba mucho más que una simple copia: los copistas se dedicaban a hacer comentarios manuscritos al margen, que muchas veces suponían aportaciones originales.

Las mayores contribuciones de Hipatia, y gracias a las cuales se convirtió en una científica de renombre en la época, fueron en los ámbitos de las matemáticas y la astronomía. Destacan el Comentario de la “Aritmética” de Diofanto, que dio un impulso decisivo al álgebra con la creación de unos signos matemáticos que simplificaban y agilizaban sus operaciones; las aportaciones al trabajo de Apolonio de Pérgamo, introductor de la geometría de las figuras cónicas, crucial para el posicionamiento de los cuerpos celestes; y la contribución, junto con su padre, a los trece libros de Comentarios del Almagesto, donde se recoge el estudio de la obra de Ptolomeo, primer tratado matemático que dio una explicación completa, detallada y cuantitativa de todos los movimientos celestes. Los comentarios de esta última obra se cree, además, que influenciaron en la revolución copernicana, uno de los momentos cruciales en el desarrollo del heliocentrismo.

Aparte de los comentarios a importantes obras, Hipatia tuvo tiempo para más. Así, sabemos, a través de los escritos de sus discípulos, que confeccionó un planisferio celeste gracias a un astrolabio que desarrolló ella misma, y también inventó un hidroscopio para pesar líquidos. Pero no sólo eso: Hipatia también invertía parte de su tiempo en impartir clases. Unas clases que se pueden definir como poco convencionales. No eran como las actuales, sino que se trataba de diálogos en los que ella discutía con los alumnos sobre filosofía, matemáticas, astronomía, ética o religión. En estas clases, se trasmitía la doctrina neoplatónica, influenciada, a su vez, por los pitagóricos, por lo que se apoyaba la igualdad de género y se fomentaba la educación de todas las personas, independientemente de su cultura, clase social o género. Este hecho atraía a intelectuales de diferentes partes del mundo, quienes acudían a la ciudad para formarse sobre las diferentes concepciones filosóficas y científicas.

De esta manera, a pesar de que, por la época en la que vivió, en su historia se mezclan la realidad y la leyenda, podemos afirmar que Hipatia fue una matemática, filósofa y astrónoma que, gracias a su constancia y trabajo, se convirtió en una de las mejores científicas de la época. De hecho, son muchas las fuentes que señalan que Hipatia destacó por encima de su padre y otros científicos de la época no sólo en talento, sino también en logros científicos. Consiguió un renombre y una influencia tal que se cree que fue la razón de su desgraciado asesinato ya en el siglo V.

Para finalizar, dejamos al lector con una reflexión que se atribuye a esta científica: “Conserva tu derecho a reflexionar, porque incluso el hecho de pensar erróneamente es mejor que no pensar en absoluto”.

 

Esta entrada ha sido elaborada por Leyre Catalán Ros, investigadora del Departamento de Ingeniería y del Instituto de Smart Cities (ISC) de la Universidad Pública de Navarra (UPNA), presidenta de la Asociación para la Promoción de las Energías Renovables en Navarra (APERNA) y actriz de la obra de teatro “Yo quiero ser científica”, en la que interpreta a Hipatia de Alejandría

 

Nota: el blog Mujeres con ciencia, impulsado por la Cátedra de Cultura Científica de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) y editado por la profesora de esta institución Marta Macho Stadler, repasa periódicamente vidas, obras y reflexiones de diversas mujeres científicas, actuales e históricas