“Yo quiero ser científica”: vídeo sobre Klara von Neumann

El blog “Traductor de Ciencia” avanza en la divulgación de la vida y obra de científicas del pasado con el capítulo dedicado a Klara von Neumann, una pionera en la programación de ordenadores. Es una de las protagonistas de la obra de teatro “Yo quiero ser científica”, en la que nueve  profesoras que imparten docencia en diferentes titulaciones de ingeniería de la Universidad Pública de Navarra (UPNA) rescatan la vida y la obra de mujeres científicas de siglos pasados.

La UPNA, con la colaboración de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT)-Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, se suma a este homenaje a científicas del pasado, difundiendo vídeos desenfadados sobre sus vidas y obras, como el que aparece a continuación.

“Yo quiero ser científica”: vídeo sobre Edith Clarke

El blog “Traductor de Ciencia” se suma a la divulgación de la vida y obra de científicas del pasado con Edith Clarke, una pionera en el campo de la electricidad. Es una de las protagonistas de la obra de teatro “Yo quiero ser científica”, en la que nueve  profesoras que imparten docencia en diferentes titulaciones de ingeniería de la Universidad Pública de Navarra (UPNA) rescatan la vida y la obra de mujeres científicas de siglos pasados.

La UPNA, con la colaboración de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT)-Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, se suma a este homenaje a científicas del pasado, difundiendo vídeos desenfadados sobre sus vidas y obras, como el que aparece a continuación.

“Yo quiero ser científica”: vídeo sobre Emmy Noëther

El blog “Traductor de Ciencia” continúa con su abordaje de la vida y obra de científicas del pasado con Emmy Noëther, la matemática que creó “el teorema más bello del mundo”. Es una de las protagonistas de la obra de teatro “Yo quiero ser científica”, en la que nueve  profesoras que imparten docencia en diferentes titulaciones de ingeniería de la Universidad Pública de Navarra (UPNA) rescatan la vida y la obra de mujeres científicas de siglos pasados.

La UPNA, con la colaboración de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT)-Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, se suma a este homenaje a científicas del pasado, difundiendo vídeos desenfadados sobre sus vidas y obras, como el que aparece a continuación.

“Yo quiero ser científica”: vídeo sobre Marie Sklodowska-Curie

El blog “Traductor de Ciencia” prosigue con la divulgación de la vida y obra de científicas del pasado con Marie Sklodowska-Curie, la primera persona en recibir dos premios Nobel. Es una de las protagonistas de la obra de teatro “Yo quiero ser científica”, en la que nueve  profesoras que imparten docencia en diferentes titulaciones de ingeniería de la Universidad Pública de Navarra (UPNA) rescatan la vida y la obra de mujeres científicas de siglos pasados.

La UPNA, con la colaboración de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT)-Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, se suma a este homenaje a científicas del pasado, difundiendo vídeos desenfadados sobre sus vidas y obras, como el que aparece a continuación.

“Yo quiero ser científica”: vídeo sobre Sofia Kovalévskaya

El blog “Traductor de Ciencia” continúa con la divulgación de la vida y obra de científicas del pasado con Sofia Kovalévskaya, la primera doctora en Matemáticas. Es una de las protagonistas de la obra de teatro “Yo quiero ser científica”, en la que nueve  profesoras que imparten docencia en diferentes titulaciones de ingeniería de la Universidad Pública de Navarra (UPNA) rescatan la vida y la obra de mujeres científicas de siglos pasados.

La UPNA, con la colaboración de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT)-Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, se suma a este homenaje a científicas del pasado, difundiendo vídeos desenfadados sobre sus vidas y obras, como el que aparece a continuación.

“Yo quiero ser científica”: vídeo sobre Ada Lovelace

El blog “Traductor de Ciencia” prosigue con la divulgación de la vida y obra de científicas del pasado con Ada Lovelace, la primera programadora de la historia. Es una de las protagonistas de la obra de teatro “Yo quiero ser científica”, en la que nueve  profesoras que imparten docencia en diferentes titulaciones de ingeniería de la Universidad Pública de Navarra (UPNA) rescatan la vida y la obra de mujeres científicas de siglos pasados.

La UPNA, con la colaboración de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT)-Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, se suma a este homenaje a científicas del pasado, difundiendo vídeos desenfadados sobre sus vidas y obras, como el que aparece a continuación.

“Yo quiero ser científica”: vídeo sobre Maria Sibylla Merian

El blog “Traductor de Ciencia” continúa con su homenaje a científicas del pasado con Maria Sibylla Merian, la primera entomóloga experimental de la historia. Es una de las protagonistas de la obra de teatro “Yo quiero ser científica”, en la que nueve  profesoras que imparten docencia en diferentes titulaciones de ingeniería de la Universidad Pública de Navarra (UPNA) rescatan la vida y la obra de mujeres científicas de siglos pasados.

La UPNA, con la colaboración de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT)-Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, se suma a este homenaje a científicas del pasado, difundiendo vídeos desenfadados sobre sus vidas y obras, como el que aparece a continuación.

“Yo quiero ser científica”: vídeo sobre Hipatia de Alejandría

Nueve profesoras que imparten docencia en diferentes titulaciones de ingeniería de la Universidad Pública de Navarra (UPNA) son las autoras e intérpretes de la obra de teatro titulada “Yo quiero ser científica”, en la que rescatan la vida y la obra de mujeres científicas de siglos pasados. La función busca dar visibilidad a mujeres científicas con el doble fin de revelar una parte de la historia de la ciencia poco o nada conocida y potenciar que las niñas puedan identificarse con figuras femeninas del ámbito científico y tecnológico, sirviéndoles así de inspiración.

La UPNA, con la colaboración de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT)-Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, se suma a este homenaje a científicas del pasado, difundiendo vídeos desenfadados sobre sus vidas y obras. En este capítulo: Hipatia de Alejandría, la primera científica de la historia.

Ensayos clínicos, experimentos estadísticos

Las autoridades que controlan la distribución de los medicamentos deben estar convencidas de su calidad antes de autorizarlos. ¿Qué procedimientos científicos permiten asegurar que un medicamento es eficaz y que no va a producir efectos secundarios graves?

La legislación europea, mucho antes de que cualquier medicamento llegue a las farmacias, obliga a que un equipo de profesionales conteste a esa misma pregunta mediante un procedimiento bien regulado. Tras los obligados ensayos de laboratorio y preclínicos (en animales), este procedimiento contempla la realización de ensayos clínicos que, en el caso de medicamentos, son estudios realizados con seres humanos para determinar o confirmar su eficacia y su no toxicidad. El manual de buena práctica clínica prevé un plan estadístico para realizar el ensayo.

El ensayo que responde a la pregunta “¿Son los genéricos tan eficaces y seguros como los medicamentos de marca?” es un ejemplo paradigmático de experimento estadístico en ciencias de la salud.

En primer lugar, para realizar el ensayo, se toma un grupo de pacientes (muestra) y se asigna a una parte de ellos el medicamento de marca y a la otra parte, el genérico. El investigador observa las respuestas de los pacientes, por ejemplo, si se curan o el grado de mejoría en su enfermedad. Tengamos en cuenta que, ante una misma dosis de medicamento, las respuestas de los pacientes pueden resultar muy distintas o, como preferimos decir en estadística, dispersas o variables. Los procedimientos estadísticos permiten analizar esa variabilidad.

Después, el investigador compara los resultados obtenidos en la muestra con ambos medicamentos y llega a una conclusión sobre si son igualmente efectivos y seguros. Esta conclusión afecta a todos los pacientes, hayan participado o no en el experimento, ya que, si la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios considera que el ensayo se ha realizado adecuadamente, la conclusión obtenida permitirá o no la comercialización del medicamento.

El procedimiento mediante el que se extienden las conclusiones procedentes de la muestra a todos los pacientes se denomina inferencia estadística. Pero hay un elemento más en los ensayos clínicos que los hace peculiares dentro de la estadística: la ética.

Antes de la Segunda Guerra Mundial, los medicamentos se consideraban buenos o malos según el dictamen realizado por un médico con prestigio entre sus colegas. Pero este procedimiento dejaba mucho espacio a la subjetividad. Además, las aberraciones realizadas por los nazis durante la contienda bélica en las investigaciones clínicas fueron desencadenantes de un acuerdo por el que, por encima del beneficio científico, estuviera la dignidad y el bienestar de los sujetos con los que se experimenta. Este acuerdo se plasmó en la denominada Declaración de Helsinki de la Asociación Médica Mundial en 1964. A ella queda sujeta, también por ley, la experimentación clínica mundial.

Las consideraciones éticas requieren que sea el paciente quien decida su participación en el ensayo tras ser informado de los posibles riesgos. También exigen que pueda abandonarlo en cualquier momento. Por otra parte, el equipo clínico debe valorar la aceptación o no de un paciente en el ensayo. Como consecuencia, la muestra no se escoge al azar entre todos los pacientes y esto conlleva cambios en los procedimientos estadísticos clásicos cuyo estudio constituye un campo amplio y muy actual de investigación.

En conclusión, los ensayos clínicos son, en gran medida, experimentos estadísticos de gran trascendencia por sus implicaciones en la salud. Las agencias estatales, mediante protocolos muy exigentes, vigilan las buenas prácticas clínicas entre las que se encuentran el plan estadístico y la supervisión de un comité ético. Es importante disponer de buenas técnicas estadísticas para que los ensayos clínicos consigan sus objetivos con más eficiencia, en menos tiempo y reduciendo en lo posible los riesgos para las personas que participan en ellos.

 

Esta entrada ha sido elaborada por José Antonio Moler Cuiral, profesor del Departamento de Estadística, Informática y Matemáticas e investigador en el Instituto de Smart Cities (ISC) de la Universidad Pública de Navarra (UPNA), y Fernando Plo Alastrué, profesor del Departamento de Métodos Estadísticos de la Universidad de Zaragoza

 

Gestión inteligente de tráfico en “smart cities”

La población humana presenta una clara tendencia a concentrarse en núcleos urbanos. Esta situación magnifica ciertos problemas que repercuten directamente en la calidad de vida de los habitantes de las ciudades, tales como la polución, el acceso de las personas a recursos y servicios, la congestión del tráfico, la seguridad y la movilidad de personas y mercancías, entre otros. Las “smart cities” pueden conjugar una serie de tecnologías, en continuo desarrollo, para contribuir a la resolución de dichos problemas. Algunas de las tecnologías más relevantes son los sensores ubicuos, capaces de suministrar información sobre magnitudes de interés; las comunicaciones, que permiten conectar multitud de dispositivos a Internet; los sistemas de ayuda a la decisión, para procesar los datos y asistir a usuarios, empresas y administraciones a tomar decisiones; los sistemas de control, que también procesan datos y permiten gobernar en tiempo real sistemas como el alumbrado inteligente o la red de semáforos; y los interfaces con los usuarios, que, en forma de aplicaciones para dispositivos móviles o paneles en la vía pública, suministran información de interés para la toma de decisiones.

La gestión inteligente del tráfico es un aspecto transversal en las “smart cities”, puesto que favorece la resolución de muchos de los problemas planteados, en el que pueden aplicarse las mencionadas tecnologías.

La congestión del tráfico puede paliarse por medio de la aplicación de los sistemas inteligentes de transporte. Se trata de una herramienta exitosa que combina diferentes tecnologías para recabar datos en tiempo real de personas, vehículos e infraestructuras, comunicarla a través de Internet, almacenarla y procesarla, informar a los usuarios y ayudarles en la toma de decisiones, así como controlar dispositivos automáticos de regulación del tráfico.

Entre los medios utilizados para recabar datos de los agentes involucrados en el tráfico en las ciudades y de las infraestructuras viarias, destacan las videocámaras y diferentes tipos de dispositivos como sensores piezoeléctricos, magnéticos, inductivos, de infrarrojos, de microondas, radar, acústicos, e incluso sistemas que detectan dispositivos móviles e inalámbricos activos en el interior de los vehículos.

También existen diferentes herramientas para la ayuda en la toma de decisiones relacionadas con la gestión de tráfico. En este sentido, merece destacarse el modelado, la simulación y la optimización. Hay diferentes tipologías de simuladores de tráfico: desde los microscópicos, que analizan el comportamiento de agentes individuales, hasta los macroscópicos, donde el comportamiento del tráfico es simulado en su conjunto, pasando por los mesoscópicos, que combinan características de ambos tipos. Este rango de técnicas de simulación permite elegir el nivel de detalle en la simulación, la precisión de los resultados y el tiempo de cómputo necesario para completar una simulación.

Como aplicaciones de dichos simuladores, es posible estimar el efecto, en el tráfico en “smart cities”, de decisiones como la peatonalización de ciertas calles, la instalación de nuevos semáforos, la realización de trabajos viales o los cambios en el sentido de circulación de ciertas vías. Además, las empresas logísticas se benefician, porque pueden evaluar el éxito de diferentes estrategias de distribución, número y tipología de los vehículos disponibles o la elección de diferentes políticas de almacenamiento de producto o de mantenimiento de vehículos.

Entre las aplicaciones de los sistemas inteligentes de transporte, existen varias que presentan una contrastada influencia en la gestión de tráfico en ciudades inteligentes. Por ejemplo, la posibilidad de aplicar automáticamente sanciones por incumplimiento de las normas de circulación, tales como invadir carriles reservados, pisar una línea continua, incumplir una señal de stop o saltarse un semáforo en rojo. Cámaras con reconocimiento facial y de matrículas permiten identificar el vehículo y el conductor infractor.

Asimismo, se pueden destacar otras tecnologías relacionadas con la gestión del tráfico en “smart cities”: los paneles viales, que ofrecen datos de congestión de tráfico en vías próximas y tiempos estimados de tránsito; los semáforos con reprogramación centralizada, que permiten adaptar su temporización en tiempo real para dar prioridad a los carriles más congestionados o facilitar el paso de vehículos de emergencia; las aplicaciones para móviles que informan a los conductores sobre la localización de plazas de aparcamiento libres o que presentan una elevada probabilidad de estar libres en función de un histórico de datos, la hora del día o meteorología; la generación de alertas sobre peligros o catástrofes inminentes, así como la colaboración con los servicios de emergencia y la evacuación de zonas en riesgo.

Dentro del ámbito de la gestión inteligente del tráfico, existen otras tecnologías aún en desarrollo como las comunicaciones entre vehículos y entre vehículos y la infraestructura vial, a través de Internet. Por ejemplo, vehículos dotados de esta tecnología podrán transmitir a otros próximos datos sobre su posición, velocidad, aceleración y trayectoria estimada. De esta forma, los coches podrán generar alertas de riesgo de colisión en condiciones de escasa visibilidad por obstáculos, ángulos muertos o meteorología adversa.

Además, los vehículos podrán comunicar a la infraestructura vial datos sobre su posición y velocidad, incidencias en la conducción, o los aparcamientos que se ocupen. Así, se podrán generar datos precisos sobre el nivel de ocupación de las vías, avisar a otros usuarios sobre las incidencias encontradas o almacenar datos históricos sobre el nivel de ocupación de los aparcamientos que mejoren la previsión de ocupación en el futuro para informar a los potenciales usuarios.

Por otra parte, los vehículos podrán recibir de la infraestructura vial información sobre el nivel de congestión de las vías en tiempo real, así como sugerencias de rutas alternativas coordinadas con las propuestas a otros conductores para evitar congestionar también estas rutas alternativas, que podrían ser de menor capacidad. También se informará a los vehículos de plazas de aparcamiento libres o con elevada probabilidad de estarlo. Los conductores recibirán alertas sobre semáforos o señales viales, evitando infracciones por despiste, sobre la presencia de peatones en la calzada, accidentes o incidencias e, incluso, recomendaciones de velocidad específicas para cada vehículo.

Otra tecnología en desarrollo es la de los vehículos de conducción autónoma, entre cuyas ventajas futuras se pueden citar una mayor seguridad, mejor ocupación de la vía, menor probabilidad de embotellamientos y, posiblemente, una reducción en el estrés de los ocupantes.

 

Esta entrada ha sido elaborada por Ignacio Latorre Biel, profesor del Departamento de Ingeniería en el campus de Tudela de la Universidad Pública de Navarra (UPNA) e investigador en el Instituto de Smart Cities (ISC)